martes, 29 de noviembre de 2016

Reflexión sobre el Destino Manifiesto

Hablar del Destino Manifiesto es abordar un proceso ideológico dentro de la concepción imperialista en los Estados Unidos en su construcción como nación y en sus relaciones con los Estados vecinos; tiene su origen en la frase: “nuestro destino manifiesto es abarcar el Continente”,  publicada por John L. O’Sullivan en Nueva York en julio de 1845 en el “U.S. Magazine and Democratic Review”. Y con la cual justificó la expansión norteamericana hacia las tierras occidentales, que había empezado mucho antes de la declaración de independencia de las trece colonias inglesas.

A partir de entonces se fue construyendo la llamada “Doctrina del destino manifiesto”: Conjunto de ideas geopolíticas y geoeconómicas con que se justificaba el expansionismo norteamericano y en virtud de las cuales se presentaba como lógica y necesaria la conquista de nuevos territorios para consolidar la herencia colonial de los Estados Unidos.

La conquista del “Salvaje Oeste” se hizo bajo el pretexto de esta ideología  y así se justificó que hombres osados y duros, pero hospitalarios, bondadosos con los extraños, honrados y seguros pues eran colonizadores rubios y que odiaban indios a los que liquidaron a sangre y fuego para colonizar las nuevas tierras e incorporarlas al patrimonio de la Unión. Lo mismo ocurrió con los territorios del sur: California, Florida, Louissiana, Nuevo México y Texas fueron anexados a su territorio.

En 1803 compraron Louissiana a Francia por quince millones de dólares, en 1819 Florida a España por cinco millones y en 1867 Alaska a los rusos. Despojaron de casi la mitad de su patrimonio territorial a México. Así mediante negociaciones pacíficas y por la fuerza de las armas, el expansionismo norteamericano en el siglo XIX no tuvo límites.

Esta ideología sirvió para disimular las expansiones territoriales de EUA como sus incursiones en el Caribe, la guerra contra México, la anexión de Texas, la intervención en las Filipinas y Guam, la toma de Puerto Rico, la invasión a Cuba, la promoción de la independencia panameña, la construcción del canal de Panamá, la imposición de un protectorado económico sobre la República Dominicana, y para defender sus nuevas fronteras.

Referencias


Entrevista a Manuel Villalpando sobre el Destino Manifiesto. En:
https://sites.google.com/site/mexicoenelsigloxix/materiales-para-la-guerra-de-mexico-vs-estados-unidos-de-1847/Destino%20Manifiesto.mp3?attredirects=0&d=1

martes, 22 de noviembre de 2016

Hipótesis contrafactual: "Si México no hubiera perdido la mitad de su territorio..."

El  Contrafactual

México D.F. a 2 de febrero de 1848
Por El soñador histórico

Las tropas mexicanas confinadas en el convento de Santa María de Churubusco que contaban con alrededor de 1000 soldados bajo el mando de los comandantes Manuel Rincón, y Pedro y María Anaya, sumando fuerzas con el batallón de “Batallón San Patricio” (insurgentes irlandeses) que en principio peleaban del lado americano, pero que se identificaron con la causa mexicana en virtud de diferencias religiosas; pasaron a formar parte de nuestras filas en defensa de una causa justa, obtuvieron una apabullante victoria en la defensa de la patria con la ayuda de Diós. Por lo que el día de hoy se llevó a cabo la firma de los “Tratados de Guadalupe Hidalgo” que será el acuerdo con que obtendremos la paz firmado en la Villa de Guadalupe Hidalgo, entre los gobiernos de EE.UU. y México y que pondría fin a la Guerra México-Americana que desde 1846 han traído a nuestro territorio los ejércitos invasores, y que al ser derrotadoa se han visto forzados a entablar negociaciones para poner fin al conflicto.

El tratado estipula la soberanía territorial a favor de los Estados Unidos Mexicanos a lo largo del límite del río Grande en Texas, condenándose la anexión los EEUU del estado de California y obligando su devolución inmediata, así como un pago por la cantidad de15 millones de dólares, por compensación en gastos de guerra a favor del gobierno Mexicano.

Los estadounidenses en esas áreas afectadas tendrán la opción de trasladarse dentro de los nuevos límites fronterizos o acceder a la ciudadanía mexicana con plenos derechos civiles. Aún que no es de extrañar que más del 90% elegirá la segunda opción.

Los opositores políticos en estados Unidos que conforman el Partido Whig norteamericano y que se han opuesto a la guerra y rechazan el Destino Manifiesto, consiguieron el apoyo total de todos los grupos económicos y populares, granjeándose una base electoral suficiente para disputarle el poder al Partido Demócrata.

Nicholas P. Trist, fue el encargado de la cancillería norteamericana, de llevar el documento condicionante a Washington para su aceptación incondicional por parte del presidente James K. Polk, quien aceptó la derrota militar y se puso a las ordenes de su homólogo interino Manuel de la Peña y Peña quien como jefe máximo del estado mexicano y en sustitución del victorioso general Antonio López de Santa Anna será quien en futuras fechas determine si las condiciones de los “Tratados de Guadalupe Hidalgo”  están siendo cumplidos a satisfacción del gobierno mexicano.

Al cierre de esta emisión nuestros corresponsales en las principales ciudades del país confirman un ambiente de jubilo y celebración por parte de la población civil, que no dudó un segundo en la victoria nacional, pues como afirmó Don Jesús, tendero de la plaza de Guadalajara “Dios y la virgen de Guadalupe estuvieron siempre d nuestro lado y guiaron las armas y los corazones de nuestros soldados”.

Consideraciones sobre la Guerra entre México y los EUA

Como antecedentes encontramos en principio la implementación de la "Doctrina Monroe" y el "destino manifiesto" por parte de Estados Unidos con las que justificaba un derecho inexistente para intervenir políticamente en otros países para instrumentar el estilo de vida americano, así como la derrota del ejército mexicano en la Batalla de San Jacinto, en la que es apresado el presidente Antonio López de Santa Anna y obligado a reconocer la independencia de Texas, que se auto nombra como semirepublica independiente y posteriormente es anexada a Los Estados Unidos Americanos en 1845.

Por otro lado los límites fronterizos entre México y Estados Unidos no eran claros, pues una franja de territorio de aproximadamente 200 km. entre el río Nueces y el río Bravo estaba en disputa. Y es precisamente en este territorio en donde soldados de caballería de ambas naciones que se encontraban patrullando, entran en disputa y se sucinta una escaramuza en la que resultan muertos algunos soldados estadounidenses lo cual sirve de pretexto para que el presidente Folk declare la guerra a México por haber atacado soldados americanos en suelo americano.

Diferencias entre las naciones en conflicto

Población
 EUA 20 millones de habitantes
 México 7 millones de habitantes
Sistema de gobierno
EUA Sistema de gobierno estable desde 1776
México Ley suprema sin reformas, Desorden jurídico, Inestabilidad política
Economía
 EUA Industrialización acelerada, Gran avance en materia de comunicaciones Grandes industrias metalúrgicas
 México Busca la sobre vivencia de los talleres artesanales, Industria metalúrgica inexistente Forjas artesanales
Ejército
EUA Rifles Springfield nuevos, Servicio médico de primer nivel, Academia de west point para la formación de oficiales militares profesionales, Voluntarios bien equipados, Equipo y pertrechos adecuados, Sistema de suministros complejo, Compra de alimentos en territorio mexicano
México Sistema de leva obligatorio para reclutamiento de tropas, Fuerzas sin equipamiento mínimo, Saqueo y expropiación forzada de alimentos y pertrechos a la población civil, El sistema de alimentación solo corría a cargo de las soldaderas, Sin servicio médico, Armamento de 1827 con 40 años de uso, Oficiales improvisados

Aun con todas estas diferencias, entre la colectividad nacional, en México se presentó una especie de fervor popular por la defensa de la patria, pues se enfrentaban las dos visiones del mundo = catolicismo VS protestantismo         
Referencias 

Entrevista a Manuel Villalpando sobre la guerra entre México y Estados Unidos. En: https://sites.google.com/site/mexicoenelsigloxix/materiales-para-la-guerra-de-mexico-vs-estados-unidos-de-1847/M%C3%A9xico%20vs%20Estados%20Unid

martes, 15 de noviembre de 2016

Iniciativa de reforma constitucional para cambiarle el nombre al país de “Estados Unidos Mexicanos” a solo llamarlo “México”

La iniciativa tuvo origen desde la atribución del Ejecutivo Federal, en ese momento bajo la gestión de Felipe Calderón, el 23 de noviembre de 2012, es decir, a sólo nueve días de que concluyera su mandato. Sobra comentar que la empresa de principio suena ociosa, aún que ofrece el pretexto ideal para pensar ¿por qué nuestro país se llama como se llama? y ¿desde cuando es esto así?

En un artículo publicado por Rueda en la revista de divulgación Relatos e historias comenta que “El plan proclamado por Agustín de Iturbide en Iguala, el 24 de febrero de 1821, señalaba que la “América Septentrional” se reconocería a partir de ese momento como “señora de sí misma” y, por lo tanto, cesaba la dependencia de España o de cualesquiera otras naciones”.[1] Es decir, el recién creado Imperio libre de la dependencia colonial española no estaba destinado a conocerse como México.

Pero un poco más tarde, “en el Tratado de Córdoba, del 24 de agosto, se había estipulado que era “Nueva España” la que se había pronunciado a favor de la independencia y que, a partir de ese momento, se llamaría “imperio mejicano”[2]; y para Rueda esta es la primera aparición nominal del nombre que ahora utilizamos, aún que hace un recuento de las implicaciones de identidad que este tuvo en las diversas regiones que comprendían los territorios de la colonia conocida como Nueva España.

Rueda comenta que “el 28 de septiembre, el Acta de Independencia declaraba que la nación mexicana salía de una opresión de trescientos años, que se constituiría en imperio mexicano y que todo esto ocurría en 1821, primer año de la independencia mexicana. En ninguna parte de ese documento se llamó al país simple y llanamente “México”, aunque se apellidara así a la nación, al imperio y a su independencia.”[3] Es en este punto en el que quisiera centrar mi reflexión, pues si bien textualmente no se plasma como nombre propio nacional la palabra “México”, este nominativo está grabado en la conciencia colectiva de cada uno de sus habitantes contemporáneos. 

“… si bien el nombre del nuevo país nunca suscitó una discusión importante, tampoco es que se le diera de manera automática. Durante mucho tiempo hubo varias formas de llamar a los territorios que los españoles habían conquistado en la parte norte del continente americano. “Nueva España” fue como los bautizó Hernán Cortés en el siglo XVI, aunque no quedaba muy claro hasta dónde llegaban. Al comenzar el siglo XIX, Alexander Von Humboldt afirmaba que “el nombre de Nueva España se aplica en general a la vasta extensión del país en que el virrey de México ejerce su autoridad”[4]

Son interesantes las alusiones que hace Rueda a las reflexiones de Ignacio Rayón, Xavier Clavijero, y a la historiadora Guadalupe Jiménez, sobre las explicaciones sobre que México era el nombre de vivía el Virrey de la Nueva España y que desde el siglo XVI se fue confundiendo el nombre, con el de el resto de los territorios de esta colonia.

Ante la polémica de la ocurrencia presidencial, la BBC publicó una investigación que contemplo los costos operativos para el erario público por este cambio de nombre, y de principio plantean que sería necesario reimprimir los libros de texto, sustituir las credenciales para votar, cambiar toda la moneda que circulan en el país, y solicitar nueva papelería oficial para los 32 estados, 33 congresos y 2445 municipios. Esto generaría un costo de aproximadamente MXN$293 millones (USD$22 millones aproximadamente)[5]

Referencias consultadas

Rueda, A. Á. (2011). Nace México ¿Cuál nombre para el nuevo país? (A. S. H., Ed.) Relatos e Historias en México (37), pp. 36-44





[1] Rueda, A. Á. (2011). Nace México ¿Cuál nombre para el nuevo país? (A. S. H., Ed.) Relatos e Historias en México (37), pp. 36
[2] Ibid, p.37
[3] Ibid p. 36
[4] Ibid, p. 38
[5] México ahora se quiere llamar.... México. BBC, mundo. En: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/11/121122_mexico_cambio_nombre_estados_unidos_mexicanos_calderon_an. Consultado el 26 de septiembre de 2015

martes, 8 de noviembre de 2016

Agustín de Iturbide ¿padre de la patria?

Si existe un  “momento fundacional de la patria y la identidad nacional”, este sería la consumación de la independencia, entendida como un proceso que incluye la desintegración de la monarquía hispana en América y la formación del Estado-nación mexicano. Si bien Iturbide fue la figura militar que más ayudó a combatir a los primeros insurgentes y se llevó las palmas por varias victorias importantes, también consiguió un pacto con los representantes de todos los grupos sociales, políticos y económicos que no deseaban quedarse al margen de un proceso inevitable

Al criollo Agustín de Iturbide podría considerársele pues como el libertador y primer monarca de México independiente (1821–1823), donde después de haber vivido una guerra que se prolongó durante once años; al final estableció como forma de gobierno una monarquía moderada constitucional y hereditaria, apoyada por “un oscuro movimiento promovido por algunos militares, que encontró apoyo entre la gente de la llamada "plebe" y en muchos congresistas, quienes, en su mayoría, un día después lo eligieron como tal”[1] El 27 de septiembre de 1821 el ejército trigarante entraba en la ciudad de México poniendo fin simbólicamente al conflicto, pero cuando los nuevos constituyentes mexicanos elaboraban el decreto del 19 de julio de 1823 y buscaban elementos que permitieran a la historia oficial legitimar la creación de nuestra patria (inmersos aún en la vorágine de los acontecimientos políticos del momento), se percataron que no era posible recurrir al referente heroico del recién abdicado emperador, por lo que tuvieron que buscar un poco más atrás en el tiempo hasta encontrar a quienes pudieran representar de forma útil el esfuerzo por la independencia y así se inventaban el panteón heroico mexicano que a la fecha celebramos:

“El Congreso declara beneméritos de la Patria en grado heroico a los Señores D. Miguel Hidalgo, D. Ignacio Allende, D. Juan Aldama, D. Mariano Abasolo, D. José María Morelos, D. Mariano Matamoros, D. Leonardo y D. Miguel Bravo, D. Hermenegildo Galeana, D. José Mariano Ximenes, D. Francisco Xavier Mina, D. Pedro Moreno, y D. Victor Rosales: sus padres, mugeres é hijos, y asi mismo las hermanas de los Señores Allende, Morelos, Hidalgo y Matamoros, gozaran de la pension que les señalará el Supremo Poder Ejecutivo, conforme á los extraordinarios servicios que prestaron (…)[2]

Condenando al olvido la figura de quien procurara la conformación de los procesos de paz, tan necesarios en una patria destrozada por las pugnas pero libre de la corona española.




[1] Vázquez Mantecón, María del Carmen. (2008) Las fiestas para el libertador y monarca de México Agustín de Iturbide, 1821-1823.Estudios de historia moderna y contemporánea de México, (36), p. 45-83. Consultado el 01 de octubre de 2015. En: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26202008000200002&lng=es&tlng=en
[2] Consagración oficial de los caudillos mártires de la Guerra de independencia a quienes el Congreso declara Héroes Nacionales. (1823) Archivo General del Estado de Guanajuato. Fondo Colecciones especiales, Sección Héroes de la independencia, caja 3, exp. 6, art. 13.

martes, 1 de noviembre de 2016

Implementación de estrategias para respaldar los vales reales

En 1798 la corona española implementó estrategias para respaldar los vales reales y tratar de sanear su economía, a estas acciones se les conoce como “consolidación de vales reales”, que de principio se aplicaron a los territorios peninsulares, pero eventualmente se implementaron en sus colonias americanas en 1804.

Estas medidas fueron:

-          Se destinaron recursos extraordinarios para apoyar los vales reales, entre ellos los ingresos de la Aduana de Cádiz y los derechos sobre el papel sellado.

-          Se creó la caja de Amortización de vales reales, que controlaba el pago de intereses y cambio de amortización. Esta caja operaba como una tesorería que operó de manera paralela e independiente de la Tesorería principal.

-          Expropiación y enajenación de bienes de instituciones educativas, de salud y de beneficencia, así como de fundaciones religiosas, obras pías y capellanías. Esta medida se basaba en la ideología liberal ilustrada que proponía la desamortización de los bienes eclesiásticos como solución a los problemas sociales.
Las instituciones y personas afectadas debían vender los bienes sujetos a enajenación, e ingresar los productos de las ventajas a la Real Caja de Amortización…depositar, en la mencionada caja, los capitales líquidos que tenían en sus arcas y los que tenían invertidos mediante préstamos a terceros.

Estas políticas se implementaron durante diez años y recaudaron entre 60 y 80 millones de pesos.

En 1804 tratando de pagar las deudas económicas que tenía la Corona española con el gobierno de Napoleón, se transfirió una parte importante de la deuda externa a las colonias americanas, para ello Manuel Sixto Esínoza y Jorge de Escobedo, elaboraron el instrumento legal conocido como “Real decreto de Consolidación de Vales Reales.”

  
Bibliografía



Von Wobeser, Gisela. Dominación colonial: La consolidación de vales reales en Nueva España, 1804-1812. UNAM, México. 500 p.

martes, 25 de octubre de 2016

¿Las Reformas Borbónicas generaron desarrollo o crecimiento económico?

Para abordar el tema sobre si la aplicación de las llamadas “Reformas Borbónicas” en la Nueva España generaron desarrollo o crecimiento económico, es importante aclarar que estos conceptos y su estudio surgen en la década de los 40´s, como una disciplina independiente de las ciencias económicas, cuando se producen grandes cambios en el mundo de la postguerra del siglo XX. Por tanto trataremos de ajustar un concepto moderno al estudio de acontecimientos que distan en más de un siglo en el desarrollo de estas teorías y basándonos en definiciones del Diccionario de economía y finanzas, el Desarrollo económico se entenderá de la siguiente forma:

Aumento de los bienes y servicios que produce una nación, generalmente medido como producto bruto e ingreso per cápita (por habitante). En la bibliografía se lo ha utilizado, más específicamente, para referirse al estado al que arriba un país cuando su economía despliega sus potencialidades y se acerca al alto consumo en masa.

Mientras que Crecimiento económico lo que entenderemos será:

El aumento en ciertas magnitudes a través de las cuales se mide el comportamiento global de la economía: ingreso nacional, producto nacional bruto, etc… El crecimiento es, por lo tanto, un componente esencial del desarrollo económico, pero no cubre totalmente el significado de este último pues desarrollo implica también un crecimiento más o menos armónico de los diversos sectores productivos, la creación de una infraestructura física y jurídica, la existencia de una mano de obra adecuadamente capacitada y otros factores diversos, muchos de los cuales no se pueden medir con una mínima exactitud.

Así en los últimos años del sXVII en México el desarrollo tendría que basarse en el crecimiento económico pero para considerar la economía Novohispana como desarrollada económicamente, tendríamos que observar una variación de las estructuras que permitieran tanto la mejorar en la calidad de vida como en la organización productiva de su economía, lo cual al parecer no fue así, pues además de esperar conceptos cuantitativos como la acumulación de capital, esperaríamos  elementos cualitativos que nos permitieran observar cierta capacidad en la organización colonial para crear riqueza a fin de promover y mantener la prosperidad o bienestar económico y social de sus habitantes. Si bien se dieron grandes cambios en las diferentes estructuras novohispanas que alteraron elementos económicos, políticos, sociales, religiosos y culturales (un cambio profundo) Todos estos cambios buscaban la centralización del poder en la Corona peninsular, con la idea de conseguir mayor producción para remitir toda la materia prima posible y recaudar la mayor cantidad de impuestos a sus arcas; actividades que no obstante eran realizadas por los habitantes de las Colonias y generaban grandes ganancias mismas que no se les retribuía en modo alguno.

Por todo lo anterior es posible afirmar que las “Reformas Borbónicas” estaban pensadas para eficientar la producción de  las Colonias ultramarinas, es decir propiciar el “Crecimiento económico” de la Corona y en ningún sentido pretendían armonizar las actividades productivas, propiciar la infraestructura y capacitar la mano de obra colonial

Referencias:


Diccionario de economía y finanzas. En: http://www.eumed.net/cursecon/dic/D.htm#desarrollo, consultado el 26/08/2015