martes, 13 de diciembre de 2016

Ociosa comparación entre las Reformas Borbónicas y las actuales Reformas de Peña

En México, en la primera mitad de su mandato, el presidente Enrique Peña Nieto ha conseguido que el Congreso apruebe 11 reformas estructurales a la administración del país, un hecho que su gobierno considera histórico; y asegura orgulloso: “lograrán transformar y mover a México". Así en los últimos 20 meses se han aprobado (por no decir impuesto) estas reformas estructurales, que traen a la memoria una serie de reformas que hace más de dos siglos llegaron (también impuestas) desde el otro lado del charco; y esas sí, que se vivieron en México como un ciclón que cimbró al país desde sus cimientos, el Reformismo borbónico, término que hace referencia al periodo de la historia de España y América Latina, iniciado en 1700, hasta las abdicaciones de Bayona de 1808 en las que Carlos IV y su hijo Fernando VII, cedieron bajo presión de Napoleón Bonaparte sus derechos a la Corona, que a su vez traspasó a su hermano José I Bonaparte. Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron la serie de cambios administrativos aplicados por los monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo XVIII en el Virreinato de Nueva España. Así con su debida distancia histórica con el siguiente cuadro se pretende comparar ambos esfuerzos administrativos por generar cambios estructurales en la forma de gobierno de dos entidades de autoridad:

Las Reformas Borbónicas
Las Reformas de Peña

Reforma Energética: Garantizará el abasto, a precios competitivos, de energéticos como el petróleo, la luz y el gas natural. Al mismo tiempo, modernizará este importante sector para detonar inversión, crecimiento económico y creación de empleos.

Reforma en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión: Fomenta la competencia efectiva en televisión, radio, telefonía e Internet. Así se generarán más y mejores opciones para los consumidores reduciendo los precios de la telefonía, la televisión de paga y el Internet, contribuyendo a cerrar la brecha digital para integrarnos plenamente a la sociedad del conocimiento.

Reforma en Materia de Competencia Económica: Regula la relación entre las empresas para asegurar una sana competencia, que se traduzca en mayor variedad de productos y servicios a mejores precios.

Reforma Financiera: Crea las condiciones para que los hogares y las empresas en México cuenten con más crédito y más barato.
Se elevaron los impuestos y el Estado amplió su monopolio fiscal a productos como el tabaco, los aguardientes o la pólvora, lo que provocó el descontento entre criollos, mestizos e "indios".
Reforma Hacendaria: Incrementa de manera justa la recaudación para que el Estado pueda atender las necesidades prioritarias de la población como son la educación, la seguridad social y la infraestructura. Además, genera nuevos mecanismos para incentivar la formalidad.
Los Borbones implementaron nuevas unidades administrativas en América. Crearon virreinatos, como Nueva Granada y Río de la Plata; capitanías, como Venezuela y Chile; y comandancias como Maynas.
Reforma Laboral: Flexibiliza el mercado de trabajo, estimulando la formalidad y facilitando que más jóvenes y mujeres puedan desarrollarse profesionalmente.

Reforma Educativa: Garantiza el ejercicio del derecho de los niños y jóvenes a una educación integral, incluyente y de calidad que les proporcione herramientas para triunfar en un mundo globalizado.

Código Nacional de Procedimientos Penales: Garantiza que todos seremos juzgados con los mismos procedimientos, sin importar el lugar del país en el que nos encontremos.

Nueva Ley de Amparo: Fortalece el mecanismo más eficaz para evitar o corregir los abusos de los poderes públicos.
Se adoptó la figura del intendente que sustituyó a los antiguos gobernadores, corregidores y alcaldes mayores.
Reforma Política-Electoral: Consolida una democracia de resultados al promover una mayor colaboración entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, fomentar la participación ciudadana y brindar mayor certidumbre, equidad y transparencia a los comicios.
Se puso fin a la venta de cargos que eran copados por los criollos, es decir descendientes de españoles nacidos en América y, en su lugar se nombraron funcionarios llegados de la Península.
Reforma en Materia de Transparencia: Otorgarle autonomía constitucional al IFAI y aumentar sus facultades, facilita la evaluación del trabajo de los servidores públicos y fomenta la rendición de cuentas
Se creó un ejército permanente para defender las colonias de Gran Bretaña, especialmente, y se permitió que criollos y mestizos se incorporaran al mismo, al no poder reclutarlo exclusivamente con peninsulares.


Las Reformas Borbónicas tuvieron como consecuencia: Un mayor control por parte de la corona española con sus Colonias; Ingresos mayores por parte de las colonias a la Metrópoli; Imperio Español fuertemente Centralizado; Descontento popular de las colonias hacia las reformas y sus reyes; Empobrecimiento de las colonias españolas por las reformas económicas; Revueltas de descontento; Disminución del desarrollo industrial de las colonias. Y habrá que esperar las consecuencias de estas nuevas Reformas de Peña, aún que ya se comienzan a sentir algunas como: el descontento popular, ligeras revueltas y movimientos sociales; y fuerte centralización del poder.

Referencias

Florescano, Enrrique. 1750-1808, la época de las reformas borbónicas y del crecimiento económico. En: Historia general de México. El Colegio de México. Vol. 2. Capítulo III. México, 1974. pp. 183 -301.


Reformas en Acción: Portal reformas.gob.mx. En: http://reformas.gob.mx/ Consultado el 13 de noviembre de 2015

martes, 6 de diciembre de 2016

La personalidad de José María Morelos - Charlas de café

«… Pero me da mucho miedo dejar a mi madre y a mi hermana otra vez solas. Cometo entonces un error que me cuesta muchas lágrimas: llevármelas. Mi madre no sobrevivirá los rigores de aquel lugar inhóspito.
         José María Morelos se queda callado. Una lágrima resbala por su mejilla. La enjuaga con el dorso de su mano. Le pregunto entonces si quiere seguir. No responde con palabras, pero niega con la cabeza y cierra los ojos.»
Pedro Ángel Palou

Con motivo de la celebración que en este año se realiza a nivel nacional, en que se decretó por la Presidencia de la República, y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de diciembre del año pasado, como “Año del Generalísimo José María Morelos y Pavón”; Siempre es interesante preguntarse ¿Quién fue ese humilde cura que de principio sólo quiso unirse a la independencia como capellán del ejército de Hidalgo, pero que con el paso del tiempo se convirtió en el gran caudillo del movimiento insurgente? Vale la pena recordar que la ciudad de Cuautla dio gloria militar en 1812 y Apatzingán, un lugar en la historia como estadista en 1813, pues no es menor que el actual Estado de Morelos, blanda orgulloso el nombre de este personaje histórico: hombre que puso en jaque al virreinato; político que vislumbró un país independiente y justo, el Siervo de la Nación le llaman los historiadores nacionalistas.
Originario de un pueblo humilde, pareciera que los obstáculos e injusticias que sufrió durante su niñez lo llevaron a desarrollar su muy particular punto de vista sobre la Guerra de Independencia. Su familia perdió terrenos, dinero y prestigio social por no estar inscritos formalmente en el Libro de Españoles, por lo que es posible que esto le llevaría a tener fuertemente arraigadas ideas de justicia y equidad y al conocer a Miguel Hidalgo, éstos se refuerzan; resultando la semilla de los Sentimientos de la Nación, redactados, en 1813. De joven trabajó junto a su tío en un ejido, observando las condiciones de trabajo de los peones explotados y heridos por sus patrones.
Una vida llena de dificultades crearía la personalidad curtida que muestra en batallas como el Sitio de Cuautla en 1812 donde se da el tiempo para contestar irónicamente las cartas de Calleja:

Señor español:
El que muere por la verdadera religión y por su patria, no muere infausta sino gloriosamente. Usted, que quiere morir por la de Napoleón acabará del modo que señala a otros.
Ud. no es el que ha de señalar el momento fatal de este ejército, sino Dios, quien ha determinado el castigo de los europeos y que los americanos recobren sus derechos.
Yo soy católico, y por lo mismo le digo a Ud. que tome su camino para su tierra, pues según las circunstancias de la guerra perecerá entre nuestras manos el día que Dios decrete ese futuro posible.
Por lo demás, no hay que apurarse, pues aunque acabe este ejército conmigo y las demás divisiones que señala, queda aún toda la América, que ha conocido todos sus derechos y está resuelta a acabar con los pocos españoles que han quedado.
Ud. sin duda está creyendo la venida del rey don Sebastián en su caballo blanco a ayudarle a vencer la guerra, pero los americanos saben lo que necesitan y ya no podrán ustedes embobarlos con sus gacetas y papeles mentirosos.
Supongo que al señor Calleja le habrá venido otra generación de calzones para exterminar esta valiente división, pues la que trae de enaguas no ha podido entrar en este arrabal; y si así fuere, que vengan el día que quieran, y mientras yo trabajo en las oficinas haga Ud. que me tiren unas bombitas porque estoy triste sin ellas.
Es de Ud. su servidor, el fiel americano Morelos.
P.D. El capitán Larios después de muerto, como Ud. me dice, cogió la valija que contenía esta cubierta.

Cuautla, sobre el campamento de Calleja, 4 de abril de 1812.

Su particular ideología cambió la historia del país, pero ¿qué pensaría José María Morelos sobre las condiciones actuales del país?, una aproximación a este respecto ofrece Pedro Ángel Palou, en la ficción de sus charlas de café:

“Los políticos mexicanos siempre hablan del futuro, Palou. Nunca del presente. Es por el presente que todos tenemos que trabajar, sólo así habrá futuro, que será nuevamente presente cuando todo ocurra. Lo demás es demagogia, retórica. Tenemos que ser más humildes y más sabios que nunca en estos días y sobre todo volver a mirarnos, escrutar viejas respuestas que negamos en nuestra historia para reconocer quiénes somos, qué México queremos y sobre todo para quiénes queremos ese México donde el estado de derecho sea un derecho de todos y no sólo de unos cuantos. Parece mentira pero tantos años después tenemos que empezar de nuevo”.

Quizá si el actual presidente de México estuviera enterado de estas opiniones y de la tendencia irónica con la que Morelos trataba a quienes estorbaban a sus ideales de justicia y equidad; y si Morelos hubiese tenido la oportunidad de conocer a esta figura política contemporánea: ni se exaltarían los acontecimientos que han contribuido al fortalecimiento de nuestra identidad, y a la consolidación y engrandecimiento de la Patria, ni se hablaría de que José María Morelos y Pavón es uno de los héroes de talante excepcional, ni tendríamos año del generalísimo, ni nada…
El próximo 22 de diciembre se conmemorará el Bicentenario luctuoso de Don José María Morelos y Pavón, fecha en la que le fusilaron en San Cristóbal Ecatepec y a quien el Congreso de la Unión reconoce con el carácter de héroe nacional al mandar se ice  a media hasta el Lábaro Patrio, en su aniversario de muerte, pero a media hasta deberían estar las enaguas, no solo de Calleja sino de toda la clase política de la historia de México que no respeten particularmente el punto 12 de los “Sentimientos de la Nación” “una mayor igualdad, reduciendo el tiempo de los jornales y se debe procurar mejores costumbres para las clases marginadas”.
  
Referencias

Lemoine Villicaña, Ernesto. Morelos, su vida revolucionaria a través de sus escritos y de otros testimonios de la época. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición. México, 1965. p. 200-201.

Don José María Morelos y Pavón. Sentimientos de la Nacion. En: http://www.ordenjuridico.gob.mx/Constitucion/1813.pdf Consultado el 13 de noviembre de 2015


Palou Pedro Ángel, 2009, Charlas de café con José María Morelos, Edición: Quebecor World. S.A de C.V, Querétaro México.

martes, 29 de noviembre de 2016

Reflexión sobre el Destino Manifiesto

Hablar del Destino Manifiesto es abordar un proceso ideológico dentro de la concepción imperialista en los Estados Unidos en su construcción como nación y en sus relaciones con los Estados vecinos; tiene su origen en la frase: “nuestro destino manifiesto es abarcar el Continente”,  publicada por John L. O’Sullivan en Nueva York en julio de 1845 en el “U.S. Magazine and Democratic Review”. Y con la cual justificó la expansión norteamericana hacia las tierras occidentales, que había empezado mucho antes de la declaración de independencia de las trece colonias inglesas.

A partir de entonces se fue construyendo la llamada “Doctrina del destino manifiesto”: Conjunto de ideas geopolíticas y geoeconómicas con que se justificaba el expansionismo norteamericano y en virtud de las cuales se presentaba como lógica y necesaria la conquista de nuevos territorios para consolidar la herencia colonial de los Estados Unidos.

La conquista del “Salvaje Oeste” se hizo bajo el pretexto de esta ideología  y así se justificó que hombres osados y duros, pero hospitalarios, bondadosos con los extraños, honrados y seguros pues eran colonizadores rubios y que odiaban indios a los que liquidaron a sangre y fuego para colonizar las nuevas tierras e incorporarlas al patrimonio de la Unión. Lo mismo ocurrió con los territorios del sur: California, Florida, Louissiana, Nuevo México y Texas fueron anexados a su territorio.

En 1803 compraron Louissiana a Francia por quince millones de dólares, en 1819 Florida a España por cinco millones y en 1867 Alaska a los rusos. Despojaron de casi la mitad de su patrimonio territorial a México. Así mediante negociaciones pacíficas y por la fuerza de las armas, el expansionismo norteamericano en el siglo XIX no tuvo límites.

Esta ideología sirvió para disimular las expansiones territoriales de EUA como sus incursiones en el Caribe, la guerra contra México, la anexión de Texas, la intervención en las Filipinas y Guam, la toma de Puerto Rico, la invasión a Cuba, la promoción de la independencia panameña, la construcción del canal de Panamá, la imposición de un protectorado económico sobre la República Dominicana, y para defender sus nuevas fronteras.

Referencias


Entrevista a Manuel Villalpando sobre el Destino Manifiesto. En:
https://sites.google.com/site/mexicoenelsigloxix/materiales-para-la-guerra-de-mexico-vs-estados-unidos-de-1847/Destino%20Manifiesto.mp3?attredirects=0&d=1

martes, 22 de noviembre de 2016

Hipótesis contrafactual: "Si México no hubiera perdido la mitad de su territorio..."

El  Contrafactual

México D.F. a 2 de febrero de 1848
Por El soñador histórico

Las tropas mexicanas confinadas en el convento de Santa María de Churubusco que contaban con alrededor de 1000 soldados bajo el mando de los comandantes Manuel Rincón, y Pedro y María Anaya, sumando fuerzas con el batallón de “Batallón San Patricio” (insurgentes irlandeses) que en principio peleaban del lado americano, pero que se identificaron con la causa mexicana en virtud de diferencias religiosas; pasaron a formar parte de nuestras filas en defensa de una causa justa, obtuvieron una apabullante victoria en la defensa de la patria con la ayuda de Diós. Por lo que el día de hoy se llevó a cabo la firma de los “Tratados de Guadalupe Hidalgo” que será el acuerdo con que obtendremos la paz firmado en la Villa de Guadalupe Hidalgo, entre los gobiernos de EE.UU. y México y que pondría fin a la Guerra México-Americana que desde 1846 han traído a nuestro territorio los ejércitos invasores, y que al ser derrotadoa se han visto forzados a entablar negociaciones para poner fin al conflicto.

El tratado estipula la soberanía territorial a favor de los Estados Unidos Mexicanos a lo largo del límite del río Grande en Texas, condenándose la anexión los EEUU del estado de California y obligando su devolución inmediata, así como un pago por la cantidad de15 millones de dólares, por compensación en gastos de guerra a favor del gobierno Mexicano.

Los estadounidenses en esas áreas afectadas tendrán la opción de trasladarse dentro de los nuevos límites fronterizos o acceder a la ciudadanía mexicana con plenos derechos civiles. Aún que no es de extrañar que más del 90% elegirá la segunda opción.

Los opositores políticos en estados Unidos que conforman el Partido Whig norteamericano y que se han opuesto a la guerra y rechazan el Destino Manifiesto, consiguieron el apoyo total de todos los grupos económicos y populares, granjeándose una base electoral suficiente para disputarle el poder al Partido Demócrata.

Nicholas P. Trist, fue el encargado de la cancillería norteamericana, de llevar el documento condicionante a Washington para su aceptación incondicional por parte del presidente James K. Polk, quien aceptó la derrota militar y se puso a las ordenes de su homólogo interino Manuel de la Peña y Peña quien como jefe máximo del estado mexicano y en sustitución del victorioso general Antonio López de Santa Anna será quien en futuras fechas determine si las condiciones de los “Tratados de Guadalupe Hidalgo”  están siendo cumplidos a satisfacción del gobierno mexicano.

Al cierre de esta emisión nuestros corresponsales en las principales ciudades del país confirman un ambiente de jubilo y celebración por parte de la población civil, que no dudó un segundo en la victoria nacional, pues como afirmó Don Jesús, tendero de la plaza de Guadalajara “Dios y la virgen de Guadalupe estuvieron siempre d nuestro lado y guiaron las armas y los corazones de nuestros soldados”.

Consideraciones sobre la Guerra entre México y los EUA

Como antecedentes encontramos en principio la implementación de la "Doctrina Monroe" y el "destino manifiesto" por parte de Estados Unidos con las que justificaba un derecho inexistente para intervenir políticamente en otros países para instrumentar el estilo de vida americano, así como la derrota del ejército mexicano en la Batalla de San Jacinto, en la que es apresado el presidente Antonio López de Santa Anna y obligado a reconocer la independencia de Texas, que se auto nombra como semirepublica independiente y posteriormente es anexada a Los Estados Unidos Americanos en 1845.

Por otro lado los límites fronterizos entre México y Estados Unidos no eran claros, pues una franja de territorio de aproximadamente 200 km. entre el río Nueces y el río Bravo estaba en disputa. Y es precisamente en este territorio en donde soldados de caballería de ambas naciones que se encontraban patrullando, entran en disputa y se sucinta una escaramuza en la que resultan muertos algunos soldados estadounidenses lo cual sirve de pretexto para que el presidente Folk declare la guerra a México por haber atacado soldados americanos en suelo americano.

Diferencias entre las naciones en conflicto

Población
 EUA 20 millones de habitantes
 México 7 millones de habitantes
Sistema de gobierno
EUA Sistema de gobierno estable desde 1776
México Ley suprema sin reformas, Desorden jurídico, Inestabilidad política
Economía
 EUA Industrialización acelerada, Gran avance en materia de comunicaciones Grandes industrias metalúrgicas
 México Busca la sobre vivencia de los talleres artesanales, Industria metalúrgica inexistente Forjas artesanales
Ejército
EUA Rifles Springfield nuevos, Servicio médico de primer nivel, Academia de west point para la formación de oficiales militares profesionales, Voluntarios bien equipados, Equipo y pertrechos adecuados, Sistema de suministros complejo, Compra de alimentos en territorio mexicano
México Sistema de leva obligatorio para reclutamiento de tropas, Fuerzas sin equipamiento mínimo, Saqueo y expropiación forzada de alimentos y pertrechos a la población civil, El sistema de alimentación solo corría a cargo de las soldaderas, Sin servicio médico, Armamento de 1827 con 40 años de uso, Oficiales improvisados

Aun con todas estas diferencias, entre la colectividad nacional, en México se presentó una especie de fervor popular por la defensa de la patria, pues se enfrentaban las dos visiones del mundo = catolicismo VS protestantismo         
Referencias 

Entrevista a Manuel Villalpando sobre la guerra entre México y Estados Unidos. En: https://sites.google.com/site/mexicoenelsigloxix/materiales-para-la-guerra-de-mexico-vs-estados-unidos-de-1847/M%C3%A9xico%20vs%20Estados%20Unid

martes, 15 de noviembre de 2016

Iniciativa de reforma constitucional para cambiarle el nombre al país de “Estados Unidos Mexicanos” a solo llamarlo “México”

La iniciativa tuvo origen desde la atribución del Ejecutivo Federal, en ese momento bajo la gestión de Felipe Calderón, el 23 de noviembre de 2012, es decir, a sólo nueve días de que concluyera su mandato. Sobra comentar que la empresa de principio suena ociosa, aún que ofrece el pretexto ideal para pensar ¿por qué nuestro país se llama como se llama? y ¿desde cuando es esto así?

En un artículo publicado por Rueda en la revista de divulgación Relatos e historias comenta que “El plan proclamado por Agustín de Iturbide en Iguala, el 24 de febrero de 1821, señalaba que la “América Septentrional” se reconocería a partir de ese momento como “señora de sí misma” y, por lo tanto, cesaba la dependencia de España o de cualesquiera otras naciones”.[1] Es decir, el recién creado Imperio libre de la dependencia colonial española no estaba destinado a conocerse como México.

Pero un poco más tarde, “en el Tratado de Córdoba, del 24 de agosto, se había estipulado que era “Nueva España” la que se había pronunciado a favor de la independencia y que, a partir de ese momento, se llamaría “imperio mejicano”[2]; y para Rueda esta es la primera aparición nominal del nombre que ahora utilizamos, aún que hace un recuento de las implicaciones de identidad que este tuvo en las diversas regiones que comprendían los territorios de la colonia conocida como Nueva España.

Rueda comenta que “el 28 de septiembre, el Acta de Independencia declaraba que la nación mexicana salía de una opresión de trescientos años, que se constituiría en imperio mexicano y que todo esto ocurría en 1821, primer año de la independencia mexicana. En ninguna parte de ese documento se llamó al país simple y llanamente “México”, aunque se apellidara así a la nación, al imperio y a su independencia.”[3] Es en este punto en el que quisiera centrar mi reflexión, pues si bien textualmente no se plasma como nombre propio nacional la palabra “México”, este nominativo está grabado en la conciencia colectiva de cada uno de sus habitantes contemporáneos. 

“… si bien el nombre del nuevo país nunca suscitó una discusión importante, tampoco es que se le diera de manera automática. Durante mucho tiempo hubo varias formas de llamar a los territorios que los españoles habían conquistado en la parte norte del continente americano. “Nueva España” fue como los bautizó Hernán Cortés en el siglo XVI, aunque no quedaba muy claro hasta dónde llegaban. Al comenzar el siglo XIX, Alexander Von Humboldt afirmaba que “el nombre de Nueva España se aplica en general a la vasta extensión del país en que el virrey de México ejerce su autoridad”[4]

Son interesantes las alusiones que hace Rueda a las reflexiones de Ignacio Rayón, Xavier Clavijero, y a la historiadora Guadalupe Jiménez, sobre las explicaciones sobre que México era el nombre de vivía el Virrey de la Nueva España y que desde el siglo XVI se fue confundiendo el nombre, con el de el resto de los territorios de esta colonia.

Ante la polémica de la ocurrencia presidencial, la BBC publicó una investigación que contemplo los costos operativos para el erario público por este cambio de nombre, y de principio plantean que sería necesario reimprimir los libros de texto, sustituir las credenciales para votar, cambiar toda la moneda que circulan en el país, y solicitar nueva papelería oficial para los 32 estados, 33 congresos y 2445 municipios. Esto generaría un costo de aproximadamente MXN$293 millones (USD$22 millones aproximadamente)[5]

Referencias consultadas

Rueda, A. Á. (2011). Nace México ¿Cuál nombre para el nuevo país? (A. S. H., Ed.) Relatos e Historias en México (37), pp. 36-44





[1] Rueda, A. Á. (2011). Nace México ¿Cuál nombre para el nuevo país? (A. S. H., Ed.) Relatos e Historias en México (37), pp. 36
[2] Ibid, p.37
[3] Ibid p. 36
[4] Ibid, p. 38
[5] México ahora se quiere llamar.... México. BBC, mundo. En: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/11/121122_mexico_cambio_nombre_estados_unidos_mexicanos_calderon_an. Consultado el 26 de septiembre de 2015

martes, 8 de noviembre de 2016

Agustín de Iturbide ¿padre de la patria?

Si existe un  “momento fundacional de la patria y la identidad nacional”, este sería la consumación de la independencia, entendida como un proceso que incluye la desintegración de la monarquía hispana en América y la formación del Estado-nación mexicano. Si bien Iturbide fue la figura militar que más ayudó a combatir a los primeros insurgentes y se llevó las palmas por varias victorias importantes, también consiguió un pacto con los representantes de todos los grupos sociales, políticos y económicos que no deseaban quedarse al margen de un proceso inevitable

Al criollo Agustín de Iturbide podría considerársele pues como el libertador y primer monarca de México independiente (1821–1823), donde después de haber vivido una guerra que se prolongó durante once años; al final estableció como forma de gobierno una monarquía moderada constitucional y hereditaria, apoyada por “un oscuro movimiento promovido por algunos militares, que encontró apoyo entre la gente de la llamada "plebe" y en muchos congresistas, quienes, en su mayoría, un día después lo eligieron como tal”[1] El 27 de septiembre de 1821 el ejército trigarante entraba en la ciudad de México poniendo fin simbólicamente al conflicto, pero cuando los nuevos constituyentes mexicanos elaboraban el decreto del 19 de julio de 1823 y buscaban elementos que permitieran a la historia oficial legitimar la creación de nuestra patria (inmersos aún en la vorágine de los acontecimientos políticos del momento), se percataron que no era posible recurrir al referente heroico del recién abdicado emperador, por lo que tuvieron que buscar un poco más atrás en el tiempo hasta encontrar a quienes pudieran representar de forma útil el esfuerzo por la independencia y así se inventaban el panteón heroico mexicano que a la fecha celebramos:

“El Congreso declara beneméritos de la Patria en grado heroico a los Señores D. Miguel Hidalgo, D. Ignacio Allende, D. Juan Aldama, D. Mariano Abasolo, D. José María Morelos, D. Mariano Matamoros, D. Leonardo y D. Miguel Bravo, D. Hermenegildo Galeana, D. José Mariano Ximenes, D. Francisco Xavier Mina, D. Pedro Moreno, y D. Victor Rosales: sus padres, mugeres é hijos, y asi mismo las hermanas de los Señores Allende, Morelos, Hidalgo y Matamoros, gozaran de la pension que les señalará el Supremo Poder Ejecutivo, conforme á los extraordinarios servicios que prestaron (…)[2]

Condenando al olvido la figura de quien procurara la conformación de los procesos de paz, tan necesarios en una patria destrozada por las pugnas pero libre de la corona española.




[1] Vázquez Mantecón, María del Carmen. (2008) Las fiestas para el libertador y monarca de México Agustín de Iturbide, 1821-1823.Estudios de historia moderna y contemporánea de México, (36), p. 45-83. Consultado el 01 de octubre de 2015. En: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-26202008000200002&lng=es&tlng=en
[2] Consagración oficial de los caudillos mártires de la Guerra de independencia a quienes el Congreso declara Héroes Nacionales. (1823) Archivo General del Estado de Guanajuato. Fondo Colecciones especiales, Sección Héroes de la independencia, caja 3, exp. 6, art. 13.