martes, 10 de enero de 2017

Montaje colonial-museografico en el Museo de las Intervenciones


Se ubica en Av. 20 de agosto, entre Río Churrusco y Calzada de Tlalpan. En un antiguo convento que la orden eclesiástica de los franciscanos cedieron a la orden de los dieguinos en 1580, quienes establecieron allí su noviciado y el colegio de formación de misioneros que evangelizaron Filipinas, China y Japón. Se usó como cuartel militar durante el siglo XIX y uno de los escenarios donde se libró una de las batallas más importantes contra el ejército estadounidense en 1847. Fue Abierto como museo desde 1981.

El huerto era un espacio ocupado por las comunidades monacales para proveerse de alimentos, cultivaban hortalizas y frutas para autoconsumo; y hierbas, que empleaban como condimento o tratamientos medicinales. Podemos leer en la ficha explicativa: “El huerto formaba parte de una unidad productiva autosuficiente para abastecer a los frailes; en el huerto del convento encontramos el aljibe, depósito indispensable para el baño de los placeres, para el riego de la misma huerta y para la cocina”.
La museografía incluye algunos cartelones en que se indica al visitante de que tipo de planta se trata y algunos usos que se le atribuyen, por ejemplo:
Sábila
(alóe aristata)
Origen, América y África
Hojas.  Aplicación local alivia las molestias de quemaduras y heridas en la piel, molida controla diabetes 

Aún cuando el montaje museográfico no deja de dar la impresión de una maqueta impoluta, el visitante puede darse una idea de los utensilios que se usaban y la distribución espacial, a la sazón, la ficha explicativa indica:

“Un sitio muy importante para todo convento era la cocina, lugar donde se preparaban los alimentos de la comunidad y los que se ofrecían a los viajeros y peregrinos que llegaban a hospedarse en este sitio.
La cocina era un lugar para la vida comunitaria, de sus hornillas, asadores y fogón salían los más variados platillos que alimentaban a los frailes del convento. La cocina fue también lugar de intercambios culturales y del mestizaje.
De cocinas como esta surgieron los sabores, olores y viandas que incluso hoy reconocemos como mexicanos”


Un espacio que en lo personal impresionó gratamente mi atención es aquel al fondo de la cocina en el que pueden apreciarse varios contenedores de barro (algunos de ellos ya rotos), pues la luz se filtra de una manera muy particular en el sitio, que conjuntamente con los materiales de construcción y el barro rojo de los contenedores permite al visitante imaginarse en un sitio en el que no ha pasado el tiempo… un ambiente atemporal que bien pudiera ser  1580, 1981 o 2015…

En el gran fregadero eran lavados todos los trastos y utensilios de la cocina. Para fregar ollas y cazuelas, los sirvientes y esclavos se servían de escobetas y estropajos de fibras vegetales. Para acabar con el cochambre en cazos y sartenes se usaba la piedra pómez. Junto al fregadero, se ubicaba la pila para almacenar agua.


“El refectorio del convento. De acuerdo con la regla de la orden (supongo que se refiere tanto a los franciscanos como a los dieguinos) Los alimentos tenían que ser consumidos en forma comunitaria en el refectorio, Todos los frailes se reunían a la hora que marcaban las Constituciones y ocupaban su ligar en la mesa.
En ciertas fechas, además de acompañar la comida con lecturas edificantes, un grupo de frailes o laicos podían interpretar algunas piezas musicales. Los días de fiesta, la mesa de los frailes se veía colmada de deliciosos platillos.
Las grandes mesas donde comían los frailes se encontraban distribuidas de la siguiente forma:
a. Paralelas a lo largo de los muros en ellas se sentaban los estudiantes y frailes
b. Una transversal a las primeras, ocupando la cabecera del refectorio, asignada al prior del convento y a los invitados ilustres de él.”




martes, 3 de enero de 2017

El Plan de Ayutla

Contexto
Tras la guerra contra los Estados Unidos (1846-1848), que consecuentemente significó para México la pérdida de más de la mitad de su territorio, las discusiones sobre cómo habría de gobernarse el país continuaron. Y en 1852 reventó una nueva revuelta militar que disolvió el Congreso y el reinstaló al general Antonio López de Santa Anna a la presidencia de México, quien ratificó las “Bases para la administración de la República, hasta la promulgación de la Constitución” elaboradas por Lucas Alamán, “pero la muerte interrumpió su proyecto el 2 de junio de 1853 y la república tuvo que sufrir una dictadura abusiva que cometió toda clase de excesos: nuevas cargas fiscales, aumento del ejército, venta de la Mesilla y exilio de los principales liberales radicales, quienes al convivir en Nueva Orleans iban a compartir ideas e ideales que pondrían en práctica el triunfo de la revolución de Ayutla.” (Zoraida, 2006); ejerciendo una dictadura despótica en la que se autonombró “Alteza Serenísima”. Pero la hacienda pública estaba en bancarrota, por lo que Santa Anna impuso contribuciones onerosas y ridículas que terminaron provocando el descontento popular. Por otro lado la clase política mexicana pugnaba por la definición de los dos proyectos de nación que se confrontaban desde la Independencia y así Federalistas y Centralistas definitivamente se agruparon formando dos partidos con ideologías bien determinadas, pero aún sin estructuras formales como partidos políticos, surgiendo el grupo liberal y el grupo conservador cuyo enfrentamiento ideológico principal radicaba en la separación de la Iglesia y el Estado, la centralización o descentralización del poder público, y la construcción de un Estado oligárquico o un Estado democrático. Sobre este periodo histórico Jan Bazant comenta: “Los liberales moderados ligados al régimen existente, que atacan únicamente a Santa Anna, no el sistema mismo; y la de los liberales radicales desterrados en los Estados Unidos, como Juárez, Ocampo, Arriaga y Mata, que se incorporaron al nuevo gobierno después de su repatriación. Sin embargo, como es costumbre, llega un momento en que los moderados entran en conflicto con los radicales; de este modo Comonfort apoya el Plan de Tacubaya del General Zuloaga de diciembre de 1857, precipitando así un Golpe de Estado, que elimina hasta al mismo Comonfort por demasiado liberal. Los liberales reaccionan, volviéndose librepensadores y dictando las Leyes de Reforma. Hasta el principio del Porfiriato, en 1876, el gobierno liberal procura ser fiel a sus ideas.” (Bazant, p. 231)
¿Cómo se originó?
En marzo de 1854 en  de Ayutla, Guerrero, detonó un levantamiento Liberal encabezado por Juan Álvarez junto a Ignacio Comonfort y Florencio Villarreal, cuyo pronunciamientos políticos tenían como objetivo central derrocar la dictadura de Santa Anna y elegir a un presidente interino de la República que convocara a un Congreso Extraordinario para ocuparse exclusivamente de constituir la nación bajo una República representativa popular. Así: “La reforma al Plan de Ayutla responde, pues, a exigencias políticas de partido y no a puntos de doctrina, según pretendía hacerse aparecer… conviene advertir que no sólo se conculcaba la voluntad de la representaci6n nacional,
sino que la reforma acusa claramente el temor fundado de que se llegara por la vía legal al establecimiento de la monarquía” (O' Gorman, p. 67)
¿De qué trata el Plan de Ayutla?
Básicamente el Plan de Ayutla enunciaba que la permanencia de Santa Anna en el Poder era un amago constante para las libertades públicas, pues que bajo su gobierno se minaba las garantías individuales Y que debiendo conservar la integridad del territorio de la República, había vendido la mitad del territoria a Estados Unidos. Así la Nación no podía continuar por más tiempo sin formarse de un modo estable y duradero, dependiendo su existencia de la voluntad caprichosa de un solo hombre…
“Cesan en el ejercicio del poder público don Antonio López de Santa Anna y los demás funcionarios que, como él, hayan desmerecido la confianza de los pueblos, o se opusieren al presente plan” (Plan de Ayutla, artículo 1º).
Por otro lado, también establece que: “A los quince días de haber entrado en sus funciones el Presidente Interino, convocará el Congreso Extraordinario, conforme a las bases de la ley que fue expedida con igual objeto en el año de 1841, el cual se ocupe exclusivamente de constituir a la Nación bajo la forma de República representativa popular, y de revisar los actos del ejecutivo provisional de que se habla en el artículo 2º…” (Plan de Ayutla, artículo 5º).  Para buscar operatividad a los principios del Plan de Ayutla fueron incorporados y ampliados en el “Estatuto Orgánico Provisional de la República Mexicana”, emitido por el presidente sustituto Ignacio Comonfort el 15 de mayo de 1856, y cuyo propósito era establecer una disposición legal provisional en lo que se establecía el nuevo orden constitucional por el Congreso Constituyente que proponía el Plan de Ayutla.
“Es un documento tan abundante en trivialidades declaratorias sobre el celo por la libertad, sobre la abnegaci6n  patri6tica y sabre aquello  de derramar  la ultima gota de  sangre:  un  documento  tan  inundado de  halagos  demag6gicos y tan colmado  de resentimiento  partidarista y de imprevisión  política,  que  apenas  se distingue  de  los  muchos  otros  de  su especie  que  lo  precedieron.  Sin  embargo, el hecho es que el Plan de Ayutla ha despertado  entre los historiadores  el entusiasmo, y ese hecho pide una explicación”  (O' Gorman, p. 66)
Se trataba de un ordenamiento que despertó simpatías y numerosas críticas y oposiciones, aplicándose sólo en algunas zonas determinadas del territorio nacional.
            Repercusiones
Por un lado, el Plan de Ayutla fue un ordenamiento que despertó tanto simpatías y apoyos, como numerosas críticas y oposiciones, y que no tuvo vigencia en todo el territorio sino que se aplicó sólo en zonas determinadas. La importancia de principio es que puso fin a la dictadura de Santa Anna y convocado al congreso constituyente de 1855 y la Revolución de Ayutla se preocupó por institucionalizar al país y otorgarle una carta constitutiva moderna que permitiera que la libertad reconquistada transitara por las vías institucionales de la convivencia social.
Liberales y conservadores comenzaron  de nuevo con las discrepancias en cuanto al gobierno y las reformas sobre el clero y el control del ejército, Ignacio Comonfort pretende unificar las opiniones nombrando a Juan Álvarez como presidente interino en 1855. Pero El levantamiento de Ayutla dio apertura a un cambio mucho más radical en la vida política y social del país, que desembocó en la Guerra de reforma.

“…tanto Juárez y Sebastián Lerdo, como Porfirio Díaz, tendrían que responder al mismo reto que sus antecesores, los liberales federalistas y centralistas a partir de 1830: fortalecer el poder del gobierno nacional, reduciendo la autonomía de los ayuntamientos y de los estados para darle a la República la estabilidad que necesitaba para lograr el anhelado desarrollo. Los dos, como ha visto claramente Carmagnani, se empeñaron en la centralización política en la esfera federal y la descentralización política en los estados para modernizar el Estado mexicano” (Zoraida, 2006).

El significado del triunfo de la Revolución de Ayutla consiste en que, al tomar el poder político, los liberales definieron su predominio sobre el grupo de los conservadores y pudieron llevar a cabo su proyecto de nación.

Referencias

Bazant, Jan. Tres revoluciones mexicanas. En: Historia Mexicana. Vol. 10, No. 2, En el Cincuentenario de la Revolución. Oct. - Dic., 1960, pp. 220-242

Cosío Villegas, Daniel. Historia mínima de México. Series en Biblioteca para la actualización del maestro. México: SEP, 1998

Cueva, Mario de la. (y otros) Plan de Ayutla: Conmemoración de su primer centenario -- México: UNAM: Facultad de Derecho, 1954.
Edmundo O' Gorman. Precedentes y sentido de la revolución de Ayutla. En: Secuencia: Revista de historia y ciencias Sociales. Núm. 16, enero – abril.1990

Plan de Ayutla. 11 de marzo de 1854 (Fotocopia) de la carpeta de Historia de México del siglo XIX.

Serrano Migallón, Fernando. Historia mínima de las constituciones en México. Series en Historia mínima. México, El Colegio de México, 2013.

Zoraida Vázquez, Josefina. Liberales y conservadores en México: diferencias y similitudes. En: Estudios Interdisciplinarios de América Latina y el Caribe. Dossier sobre: Pensamiento Político en América Latina. Vol 8, No 1, 2006






martes, 27 de diciembre de 2016

Características de la consolidación de Vales Reales en España y Nueva España

A partir de1779, España entró en una serie de guerras con Inglaterra y Francia. Con Inglaterra de 1779 a 1783, luego con Francia de 1793 a 1795 y nuevamente con Inglaterra en 2 guerras navales, en 1796 a 1802 y 1804 a 1808. Lo que provocó que el sostenimiento de sus ejércitos incrementara sustancialmente el gasto público, conduciéndole a un gasto presupuestal deficitario. Entre 1792 y 1807 los ingresos anuales de la tesorería se situaron en promedio de 35 millones de pesos, mientras que sus egresos ascendían a un promedio de 55 millones, es decir había un desfalco de 20 millones anuales. Lo que ocasionó que la Corona buscara diversos empréstitos solicitados a banqueros holandeses e implementara los préstamos voluntarios y forzosos exigidos a sus súbditos en España y América.

La Real Cédula de Consolidación era un recurso que la Corona usó primero en España en 1798  pues la crisis financiera de España del último tercio del siglo XVIII trató de enfrentarse implantándose una serie de mecanismos financieros en dos sectores: uno que implico la ampliación de las cargas fiscales, como donativos voluntarios y forzosos, descuentos de salarios de burócratas y eclesiásticos, transferencia de partidas presupuestales y adjudicación de la mitad de los sobrantes de propios y arbitrios. Estas medidas solo implicaron endeuda miento para los particulares. A la par se establecieron otras medidas económicas que si repercutieron en el aumento de la deuda publica. Entre ellas se encuentran la solicitud de empréstitos a banqueros holandeses y la emisión de vales o títulos de la deuda publica. El propósito fue conseguir empréstitos muy elevados de la población que adquiriera dichos títulos con el aliciente de obtener 10% de comisión y 4% de interés anual. En tiempos de Carlos III, en 1780, se promovió la primera emisión obteniendo un jugoso ingreso por 5 millones de pesos. La Consolidación en América, en primer lugar exigió el dinero líquido de instituciones y fundaciones piadosas, en segundo lugar se enajenaron los bienes inmuebles que poseían las fundaciones, adquiridas a través de donaciones, compras y otros medios; la tercera medida fue exigir la entrega de los fondos sujetos a inversión, los que las instituciones y fundaciones habían otorgado en préstamo a particulares o fundaciones. Lo que afectó principalmente a comerciantes, hacendados, mineros y pequeños propietarios y se perjudicó a las fundaciones piadosas y obras pías como dotes para monjas o matrimonios, pensiones para pobres, fondos para asilos, y los fondos de capellanías para el sostenimiento de los sacerdotes seculares.

Fueron tres los factores que incrementaron la resistencia de la población hacia la Consolidación: el embargo de bienes raíces, el retraso en el pago de réditos a aquellos prestatarios que habían redimido sus adeudos y el autoritarismo con que procedieron las Juntas de Consolidación. Por lo que el resultado fue el creciente deseo de que la medida se derogara.

Referencias:


Von Wobeser, Gisela. Dominación colonial: La consolidación de vales reales en Nueva España, 1804-1812. Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2003

martes, 20 de diciembre de 2016

Lo más relevante del guerra del 47 fue …

De 1846 a 1848, México y Estados Unidos se enfrentaron en una guerra cuyo desenlace  fue la pérdida de una gran cantidad de territorios de México, en beneficio de Estados Unidos. La campaña militar estadounidense constó de tres objetivos: la invasión del norte de México llevada a cabo por Taylor; la ocupación de Nuevo México y California, por tropas al mando del coronel Stephen Watts Kearny; y el bloqueo de las costas mexicanas. Sin un gobierno estable el país entero corría gran riesgo ya que buena parte de su territorio estaba ocupado por los invasores. Por fortuna, los británicos intervinieron para convencer al gobierno estadounidense de negociar la paz, lo que se logró con el Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, con el que se restableció la paz que supuso para México la pérdida de más de la mitad de su territorio, pues el río Bravo se convirtió en la frontera meridional de Texas, mientras que California y Nuevo México fueron cedidos a los Estados Unidos. En compensación, Estados Unidos desembolsó a México 15 millones de dólares, pagaderos en cinco plazos anuales, y se comprometió a solucionar todas las reclamaciones de sus ciudadanos contra México que superaban los 3.5 millones de dólares. La historia demuestra que las ambiciones políticas y económicas de los vecinos del norte, la falta total de organización, y la falta de educación, han convertido al México de hoy en un Estado asociado y dependiente totalmente de Estados Unidos.
  
Referencias consultadas


Escalante, Pablo 1963-, autor. Nueva historia mínima de México. Series en Historia mínima (Mexico City, Mexico). México, DF: El Colegio de México, 2004;2011.

martes, 13 de diciembre de 2016

Ociosa comparación entre las Reformas Borbónicas y las actuales Reformas de Peña

En México, en la primera mitad de su mandato, el presidente Enrique Peña Nieto ha conseguido que el Congreso apruebe 11 reformas estructurales a la administración del país, un hecho que su gobierno considera histórico; y asegura orgulloso: “lograrán transformar y mover a México". Así en los últimos 20 meses se han aprobado (por no decir impuesto) estas reformas estructurales, que traen a la memoria una serie de reformas que hace más de dos siglos llegaron (también impuestas) desde el otro lado del charco; y esas sí, que se vivieron en México como un ciclón que cimbró al país desde sus cimientos, el Reformismo borbónico, término que hace referencia al periodo de la historia de España y América Latina, iniciado en 1700, hasta las abdicaciones de Bayona de 1808 en las que Carlos IV y su hijo Fernando VII, cedieron bajo presión de Napoleón Bonaparte sus derechos a la Corona, que a su vez traspasó a su hermano José I Bonaparte. Las reformas borbónicas en la Nueva España fueron la serie de cambios administrativos aplicados por los monarcas españoles de la casa de Borbón a partir del siglo XVIII en el Virreinato de Nueva España. Así con su debida distancia histórica con el siguiente cuadro se pretende comparar ambos esfuerzos administrativos por generar cambios estructurales en la forma de gobierno de dos entidades de autoridad:

Las Reformas Borbónicas
Las Reformas de Peña

Reforma Energética: Garantizará el abasto, a precios competitivos, de energéticos como el petróleo, la luz y el gas natural. Al mismo tiempo, modernizará este importante sector para detonar inversión, crecimiento económico y creación de empleos.

Reforma en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión: Fomenta la competencia efectiva en televisión, radio, telefonía e Internet. Así se generarán más y mejores opciones para los consumidores reduciendo los precios de la telefonía, la televisión de paga y el Internet, contribuyendo a cerrar la brecha digital para integrarnos plenamente a la sociedad del conocimiento.

Reforma en Materia de Competencia Económica: Regula la relación entre las empresas para asegurar una sana competencia, que se traduzca en mayor variedad de productos y servicios a mejores precios.

Reforma Financiera: Crea las condiciones para que los hogares y las empresas en México cuenten con más crédito y más barato.
Se elevaron los impuestos y el Estado amplió su monopolio fiscal a productos como el tabaco, los aguardientes o la pólvora, lo que provocó el descontento entre criollos, mestizos e "indios".
Reforma Hacendaria: Incrementa de manera justa la recaudación para que el Estado pueda atender las necesidades prioritarias de la población como son la educación, la seguridad social y la infraestructura. Además, genera nuevos mecanismos para incentivar la formalidad.
Los Borbones implementaron nuevas unidades administrativas en América. Crearon virreinatos, como Nueva Granada y Río de la Plata; capitanías, como Venezuela y Chile; y comandancias como Maynas.
Reforma Laboral: Flexibiliza el mercado de trabajo, estimulando la formalidad y facilitando que más jóvenes y mujeres puedan desarrollarse profesionalmente.

Reforma Educativa: Garantiza el ejercicio del derecho de los niños y jóvenes a una educación integral, incluyente y de calidad que les proporcione herramientas para triunfar en un mundo globalizado.

Código Nacional de Procedimientos Penales: Garantiza que todos seremos juzgados con los mismos procedimientos, sin importar el lugar del país en el que nos encontremos.

Nueva Ley de Amparo: Fortalece el mecanismo más eficaz para evitar o corregir los abusos de los poderes públicos.
Se adoptó la figura del intendente que sustituyó a los antiguos gobernadores, corregidores y alcaldes mayores.
Reforma Política-Electoral: Consolida una democracia de resultados al promover una mayor colaboración entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, fomentar la participación ciudadana y brindar mayor certidumbre, equidad y transparencia a los comicios.
Se puso fin a la venta de cargos que eran copados por los criollos, es decir descendientes de españoles nacidos en América y, en su lugar se nombraron funcionarios llegados de la Península.
Reforma en Materia de Transparencia: Otorgarle autonomía constitucional al IFAI y aumentar sus facultades, facilita la evaluación del trabajo de los servidores públicos y fomenta la rendición de cuentas
Se creó un ejército permanente para defender las colonias de Gran Bretaña, especialmente, y se permitió que criollos y mestizos se incorporaran al mismo, al no poder reclutarlo exclusivamente con peninsulares.


Las Reformas Borbónicas tuvieron como consecuencia: Un mayor control por parte de la corona española con sus Colonias; Ingresos mayores por parte de las colonias a la Metrópoli; Imperio Español fuertemente Centralizado; Descontento popular de las colonias hacia las reformas y sus reyes; Empobrecimiento de las colonias españolas por las reformas económicas; Revueltas de descontento; Disminución del desarrollo industrial de las colonias. Y habrá que esperar las consecuencias de estas nuevas Reformas de Peña, aún que ya se comienzan a sentir algunas como: el descontento popular, ligeras revueltas y movimientos sociales; y fuerte centralización del poder.

Referencias

Florescano, Enrrique. 1750-1808, la época de las reformas borbónicas y del crecimiento económico. En: Historia general de México. El Colegio de México. Vol. 2. Capítulo III. México, 1974. pp. 183 -301.


Reformas en Acción: Portal reformas.gob.mx. En: http://reformas.gob.mx/ Consultado el 13 de noviembre de 2015

martes, 6 de diciembre de 2016

La personalidad de José María Morelos - Charlas de café

«… Pero me da mucho miedo dejar a mi madre y a mi hermana otra vez solas. Cometo entonces un error que me cuesta muchas lágrimas: llevármelas. Mi madre no sobrevivirá los rigores de aquel lugar inhóspito.
         José María Morelos se queda callado. Una lágrima resbala por su mejilla. La enjuaga con el dorso de su mano. Le pregunto entonces si quiere seguir. No responde con palabras, pero niega con la cabeza y cierra los ojos.»
Pedro Ángel Palou

Con motivo de la celebración que en este año se realiza a nivel nacional, en que se decretó por la Presidencia de la República, y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de diciembre del año pasado, como “Año del Generalísimo José María Morelos y Pavón”; Siempre es interesante preguntarse ¿Quién fue ese humilde cura que de principio sólo quiso unirse a la independencia como capellán del ejército de Hidalgo, pero que con el paso del tiempo se convirtió en el gran caudillo del movimiento insurgente? Vale la pena recordar que la ciudad de Cuautla dio gloria militar en 1812 y Apatzingán, un lugar en la historia como estadista en 1813, pues no es menor que el actual Estado de Morelos, blanda orgulloso el nombre de este personaje histórico: hombre que puso en jaque al virreinato; político que vislumbró un país independiente y justo, el Siervo de la Nación le llaman los historiadores nacionalistas.
Originario de un pueblo humilde, pareciera que los obstáculos e injusticias que sufrió durante su niñez lo llevaron a desarrollar su muy particular punto de vista sobre la Guerra de Independencia. Su familia perdió terrenos, dinero y prestigio social por no estar inscritos formalmente en el Libro de Españoles, por lo que es posible que esto le llevaría a tener fuertemente arraigadas ideas de justicia y equidad y al conocer a Miguel Hidalgo, éstos se refuerzan; resultando la semilla de los Sentimientos de la Nación, redactados, en 1813. De joven trabajó junto a su tío en un ejido, observando las condiciones de trabajo de los peones explotados y heridos por sus patrones.
Una vida llena de dificultades crearía la personalidad curtida que muestra en batallas como el Sitio de Cuautla en 1812 donde se da el tiempo para contestar irónicamente las cartas de Calleja:

Señor español:
El que muere por la verdadera religión y por su patria, no muere infausta sino gloriosamente. Usted, que quiere morir por la de Napoleón acabará del modo que señala a otros.
Ud. no es el que ha de señalar el momento fatal de este ejército, sino Dios, quien ha determinado el castigo de los europeos y que los americanos recobren sus derechos.
Yo soy católico, y por lo mismo le digo a Ud. que tome su camino para su tierra, pues según las circunstancias de la guerra perecerá entre nuestras manos el día que Dios decrete ese futuro posible.
Por lo demás, no hay que apurarse, pues aunque acabe este ejército conmigo y las demás divisiones que señala, queda aún toda la América, que ha conocido todos sus derechos y está resuelta a acabar con los pocos españoles que han quedado.
Ud. sin duda está creyendo la venida del rey don Sebastián en su caballo blanco a ayudarle a vencer la guerra, pero los americanos saben lo que necesitan y ya no podrán ustedes embobarlos con sus gacetas y papeles mentirosos.
Supongo que al señor Calleja le habrá venido otra generación de calzones para exterminar esta valiente división, pues la que trae de enaguas no ha podido entrar en este arrabal; y si así fuere, que vengan el día que quieran, y mientras yo trabajo en las oficinas haga Ud. que me tiren unas bombitas porque estoy triste sin ellas.
Es de Ud. su servidor, el fiel americano Morelos.
P.D. El capitán Larios después de muerto, como Ud. me dice, cogió la valija que contenía esta cubierta.

Cuautla, sobre el campamento de Calleja, 4 de abril de 1812.

Su particular ideología cambió la historia del país, pero ¿qué pensaría José María Morelos sobre las condiciones actuales del país?, una aproximación a este respecto ofrece Pedro Ángel Palou, en la ficción de sus charlas de café:

“Los políticos mexicanos siempre hablan del futuro, Palou. Nunca del presente. Es por el presente que todos tenemos que trabajar, sólo así habrá futuro, que será nuevamente presente cuando todo ocurra. Lo demás es demagogia, retórica. Tenemos que ser más humildes y más sabios que nunca en estos días y sobre todo volver a mirarnos, escrutar viejas respuestas que negamos en nuestra historia para reconocer quiénes somos, qué México queremos y sobre todo para quiénes queremos ese México donde el estado de derecho sea un derecho de todos y no sólo de unos cuantos. Parece mentira pero tantos años después tenemos que empezar de nuevo”.

Quizá si el actual presidente de México estuviera enterado de estas opiniones y de la tendencia irónica con la que Morelos trataba a quienes estorbaban a sus ideales de justicia y equidad; y si Morelos hubiese tenido la oportunidad de conocer a esta figura política contemporánea: ni se exaltarían los acontecimientos que han contribuido al fortalecimiento de nuestra identidad, y a la consolidación y engrandecimiento de la Patria, ni se hablaría de que José María Morelos y Pavón es uno de los héroes de talante excepcional, ni tendríamos año del generalísimo, ni nada…
El próximo 22 de diciembre se conmemorará el Bicentenario luctuoso de Don José María Morelos y Pavón, fecha en la que le fusilaron en San Cristóbal Ecatepec y a quien el Congreso de la Unión reconoce con el carácter de héroe nacional al mandar se ice  a media hasta el Lábaro Patrio, en su aniversario de muerte, pero a media hasta deberían estar las enaguas, no solo de Calleja sino de toda la clase política de la historia de México que no respeten particularmente el punto 12 de los “Sentimientos de la Nación” “una mayor igualdad, reduciendo el tiempo de los jornales y se debe procurar mejores costumbres para las clases marginadas”.
  
Referencias

Lemoine Villicaña, Ernesto. Morelos, su vida revolucionaria a través de sus escritos y de otros testimonios de la época. Universidad Nacional Autónoma de México. Primera edición. México, 1965. p. 200-201.

Don José María Morelos y Pavón. Sentimientos de la Nacion. En: http://www.ordenjuridico.gob.mx/Constitucion/1813.pdf Consultado el 13 de noviembre de 2015


Palou Pedro Ángel, 2009, Charlas de café con José María Morelos, Edición: Quebecor World. S.A de C.V, Querétaro México.

martes, 29 de noviembre de 2016

Reflexión sobre el Destino Manifiesto

Hablar del Destino Manifiesto es abordar un proceso ideológico dentro de la concepción imperialista en los Estados Unidos en su construcción como nación y en sus relaciones con los Estados vecinos; tiene su origen en la frase: “nuestro destino manifiesto es abarcar el Continente”,  publicada por John L. O’Sullivan en Nueva York en julio de 1845 en el “U.S. Magazine and Democratic Review”. Y con la cual justificó la expansión norteamericana hacia las tierras occidentales, que había empezado mucho antes de la declaración de independencia de las trece colonias inglesas.

A partir de entonces se fue construyendo la llamada “Doctrina del destino manifiesto”: Conjunto de ideas geopolíticas y geoeconómicas con que se justificaba el expansionismo norteamericano y en virtud de las cuales se presentaba como lógica y necesaria la conquista de nuevos territorios para consolidar la herencia colonial de los Estados Unidos.

La conquista del “Salvaje Oeste” se hizo bajo el pretexto de esta ideología  y así se justificó que hombres osados y duros, pero hospitalarios, bondadosos con los extraños, honrados y seguros pues eran colonizadores rubios y que odiaban indios a los que liquidaron a sangre y fuego para colonizar las nuevas tierras e incorporarlas al patrimonio de la Unión. Lo mismo ocurrió con los territorios del sur: California, Florida, Louissiana, Nuevo México y Texas fueron anexados a su territorio.

En 1803 compraron Louissiana a Francia por quince millones de dólares, en 1819 Florida a España por cinco millones y en 1867 Alaska a los rusos. Despojaron de casi la mitad de su patrimonio territorial a México. Así mediante negociaciones pacíficas y por la fuerza de las armas, el expansionismo norteamericano en el siglo XIX no tuvo límites.

Esta ideología sirvió para disimular las expansiones territoriales de EUA como sus incursiones en el Caribe, la guerra contra México, la anexión de Texas, la intervención en las Filipinas y Guam, la toma de Puerto Rico, la invasión a Cuba, la promoción de la independencia panameña, la construcción del canal de Panamá, la imposición de un protectorado económico sobre la República Dominicana, y para defender sus nuevas fronteras.

Referencias


Entrevista a Manuel Villalpando sobre el Destino Manifiesto. En:
https://sites.google.com/site/mexicoenelsigloxix/materiales-para-la-guerra-de-mexico-vs-estados-unidos-de-1847/Destino%20Manifiesto.mp3?attredirects=0&d=1