martes, 11 de octubre de 2016

Códice Vindobonensis

FICHA TÉCNICA
Origen:           Mixteco (Oaxaca)
Tipo:              Principios del siglo XVI
Material:        Piel
Temática:       Relato sagrado sobre los orígenes míticos del universo mixteco - Ritual astronómico calendárico.
Dueños:          Cardenal Adriano Florencio - Papa Clemente VII - Cardenal Hipólito de Medicis - Cardenal Nicolaus von Schömberg -  Actualmente en Biblioteca Nacional de Austria.


Proviene de la época preshipánica en la Mixteca Alta, actualmente Santiago Apoala, estado mexicano de Oaxaca. Una de sus caras contiene información detallada de la historia de algunos señoríos de la Mixteca Alta. Centrado en la vida de Ocho Venado-Garra de Jaguar, quien dominó un extenso territorio que abarcaba casi toda La Mixteca, estableciendo importantes alianzas con los nahuas del centro de México. Mientras que el anverso se plasmaron algunos mitos relacionados con la cosmología mixteca. Debe su nombre a su ubicación actual pues forma parte de las colecciónes de la Biblioteca Nacional austriaca, en la ciudad de Viena, Austria; cuya traducción al latín es “Vindobona”.

Un interesante relato sobre la “probable” historia no tan reciente de cómo llegó este documento a su ubicación actual, la encontramos contada de manera magistral por María Sten[1] (investigadora polaca-mexicana, estudiosa del legado cultural del México antiguo.) “Los datos que conciernen a su viaje a España están envueltos en el misterio, y todavía son más nebulosos los que se refieren a cómo llegó a Portugal, de Portugal a Italia y de Italia a Alemania. "Lo más probable" es que este "libro pintado" haya sido enviado por Cortés junto con otro códice (¿el Nuttal?), como obsequio al emperador Carlos V. "Lo más probable" es que haya sido encontrado en uno de los muchos templos de los alrededores de Veracruz. Lo seguro es que los primeros presentes enviados por Cortés al emperador llegaron a Sevilla el 5 de noviembre de 1519, y es posible que entre esos presentes estuviese el Codex Hierog/yphicorum lndiae Meridionalis. Pero Carlos V disfrutaba entonces unas vacaciones en Molino de Rey y no. vio personalmente los obsequios, ni los menciona. Pero los vieron los sabios Juan de Oviedo y Pietro Martire d'Anghiera, autor del famoso libro De Orbe Novo Decadas Octo, aunque ninguno habla del "libro pintado". Tampoco habla de él Alberto Durero, que un año después tuvo oportunidad de admirar, en Bruselas, los tesoros recibidos por Carlos V. Queda, pues, envuelta en la oscuridad esta parte de la historia del bellísimo códice” (Sten, 1970, pp. 49)

Posiblemente Carlos V obsequio el códice a su cuñado/suegro Manuel I. "Lo más probable" es que Manuel, a su vez, obsequiara el códice al papa Clemente VII y que éste lo donara al cardenal Ippolito dei Medici.

A “Alemania, el códice llegó por vías no bien comprobadas. Del Colegio de Cardenales de Clemente VII formaba parte el cardenal Nicolaus van Schomberg, de ascendencia germana. Y "lo más probable" es que después de su muerte el códice haya llegado a Alemania junto con los bienes personales del prelado, y que allí lo haya guardado su
familia.” (Sten, Op. Cit.)

Job Ludoff  fue quien estudió por primera vez el documento en Weimar, en 1650, fue él. Haciendo públicos sus descubrimientos en 1677, cuando el príncipe Juan Jorge de Sajonia-Eisenbach lo obsequió al emperador Leopoldo I, que lo depositó en la Real Biblioteca de Viena, designada después Biblioteca Nacional Austriaca.

Como dato curioso se encontró que durante su peregrinación, el códice cambió de nombre 18 veces, hasta que fue definitivamente clasificado en la biblioteca de
Viena como Codex Mexicanus 1. Sin embargo, en México seguimos conociéndolo como códice Vindobonensis o códice Vienna.

Según Miguel Gleason (egresado de la Universidad Iberoamericana),quien encabeza el estudio desde 2012 en el que se catalogó el patrimonio mexicano en Francia, Reino Unido, España, Italia y El Vaticano: "las "joyas" del patrimonio mexicano existente en los dos países germanófonos son el Penacho de Moctezuma, que se conserva en Viena (Austria) y dos códices que se exhiben "con honores" en Alemania, el códice de Dresde y del códice de Vindobonensis", cuya reproducción integral se puede consultar en el dvd-rom sobre el inventario del patrimonio mexicano disperso por el Viejo continente patrocinado por Conaculta y el Instituto Nacional de Antropología (INAH).

Referencias.

Jimenez, Arturo (2007) El país está en deuda con la investigadora María Sten: Homenaje in memoriam en Filosofía y Letras. En: La Jornada jueves 7 de junio. http://www.jornada.unam.mx/2007/06/07/index.php?section=cultura&article=a06n1cul
Consultado el 29 de abril de 2014

León Portilla, Miguel. (2007) María Sten: su entrega a México En: Revista de la Universidad. Nueva Época, No 41 julio

Noguez, Xavier. (2006)  Códice Vindobonensis. En: Arqueología Mexicana Vol. XIV, No. 81, Septiembre-Octubre

Sten, María (1970) Historia desconocida de los códices mexicanos. En: Revista de la Universidad Volumen XXIV, números 5-6/enero-febrero


Sten, María, (1997) Las extraordinarias historias de los códices mexicanos. México. J. Mortiz



[1] En palabras de Miguel León Prtilla, una de las figuras más destacadas en la difusión de la cultura de los pueblos mesoamericanos fué Sten; Traductora de diversos textos — entre ellos la Visión de los vencidos— su trabajo como investigadora abarcó códices mayas, nahuas y mixtecos incluyendo el teatro Náhuatl.

martes, 4 de octubre de 2016

Códice Trocortesiano o Códice de Madrid

FICHA TÉCNICA
Origen:           Maya (Peninsula de Yucatán)
Tipo:              Precolombino (s/f)
Material:        Tira vegetal
Temática:       Ritual astronómico calendárico
Dueños:          Actualmente en Museo de América. Madrid, España


“En su conjunto, el documento se compone de más de 250 almanaques que siguen el calendario ritual de 260 días asociados a actividades seculares de subsistencia y de la vida diaria, como el tejido, la apicultura, la caza del venado, la manufactura de la cerámica, la confección de máscaras, etcétera, las cuales están asociadas a determinadas deidades y rituales que las patrocinan.” (García Ruiz, 2000)

Juan de Tro y Ortolano, archivero y profesor de paleografía en Madrid, adquirió un fragmento de este documento a inicios de la segunda mitad del siglo XIX, y se conoce que el abate francés Brasseur de Bourbourg publicó una interpretación del mismo en Paris unos años más tarde. Otra parte del documento fue adquirida por Juan Palacios en Extremadura quien la vendió a su vez a  José Ignacio Miró, a quien finalmente se la compró el Museo Arqueológico de Madrid entre 1875 y 1872. Leon de Rosny  evalúo ambas partes y confirmó que ambos fragmentos corresponden a un único texto, al que denominó Tro-Cortesiano.


Fue adquirido por el Museo Arqueológico de Madrid en 1888, y es uno de los documentos más importante del Museo de América de Madrid, pero por la necesidad de conservarlo, el original no se expone al público.
http://elhorizonte.mx/escena/cultura/627608/estudiaran-codice-trocortesiano

Recientemente se firmó un acuerdo entre el Ministerio español de Educación, Cultura y Deporte, la Universidad Estatal Rusa de Humanidades y el Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del estado de Yucatán; para hacer una relectura del códice a través de imágenes visibles (fotografías de alta resolución) y conseguir una transcripción lo más completa posible, según informó el Museo de América en un comunicado. El resultado del estudio será publicado con el fin de ofrecer al mundo el contenido de la magnífica pieza, la cual ayudará a la difusión del patrimonio y la cultura maya. La especialista rusa Galina Ershova es la principal impulsora de este proyecto y se hará cargo de realizar la transcripción de los glifos



Referencias.

García Ruiz, Andrés (2000) El Códice Tro-Cortesiano del Museo de América de Madrid. En: Revista española de Antropología Americana No.30

martes, 27 de septiembre de 2016

Códice Tlotzin o Mapa Tlotzin

FICHA TÉCNICA
Origen:           Nueva España (Meseta central)
Tipo:              Colonial (siglo XVI, 1541-1545)
Material:        Piel
Temática:       Narra el surgimiento de varios señoríos chichimecas y algunos momentos claves de su historia - Histórico genealógico.

Dueños:          Lorenzo Boturini (Italiano) - Diego Pimentel (Crioyo) - Joseph Alexis Aubin (Frances) Actualmente en Biblioteca Nacional de París, Francia.

Es un códice acolhua[1] elaborado junto con el Mapa Quinatzin, posiblemente entre 1541 y 1545, por los alumnos de la Escuela de Texcoco. Narra la historia de los acolhuas desde su sedentarización (siglo XIII) hasta el reinado de Nezahualpilli (a fines del siglo XV). Incluye su migración al valle de Anáhuac y la fundación de Texcoco. Este documento es singular pues está elaborado en piel, probablemente de venado, con un formato diferente al de otros documentos acolhuas, ya que se trata de una tira que mide 31.5 por 127.5 centímetros. Cada uno de los personajes que en este aparecen, tienen su antropónimo o nombre personal pintado en grifos y delineados en color negro. Es un ejemplo de un documento que ha sido doblado para su resguardo y son bastantes los testigos de humedad y los faltantes en sus bordes; pero aún así puede ser apreciado el relato de su historia casi en su totalidad.

El códice Tlotzin “se refiere a los chichimecas, su vida de cazadores nómadas; su migración a la Cuenca de México bajo la dirección de Xólotl; la fundación de Tetzcoco por Tlotzin y un resumen desde esa época hasta Nezahualpilli” (Carrera, Manuel 1965) En este documento las glosas en nahuatl son largas, tratando de explicar las imágenes a lo largo de la tira.

Es posible que el documento se realizara para ser presentado a las autoridades españolas como una explicación sobre el linaje de la nobleza sobreviviente a la conquista. Formó parte de la colección de Lorenzo Boturini Benaducci y existe una nota al reverso del documento en que se menciona que perteneció a Diego Pimentel, descendiente de Nezahualcoyotl y gobernante de Texcoco. También se cree que formó parte de la colección de Fernando de Alba Ixtlixóchitl y posteriormente estuvo en propiedad de Joseph Alexis Aubin. Actualmente forma parte del acervo del Fondo Mexicano de la División Oriental de la Biblioteca Nacional de Francia, en París.

Referencias.

Carrera Stampa, Manuel (1965) Códices, mapas y lienzos acerca de la cultura Náhuatl. En: Estudios de Cultura Náhuatl No. 5 pp. 165-220

Mohar Betancourt, Luz María (         ) Colores en el Códice Acolhuacan. En: Revista Ciencias Vol. 57, No. 4 

[1] Los acolhuas, del náhuatl “ācōlhuah” - Los que tienen antepasados [procedentes] del agua = ā-cōl-huah (ā- 'agua', cōl- 'abuelo, antepasado', -huah poseedor) eran una división tribal del centro de México, en las cercanías de Tenochtitlan; a la región ocupada por ellos se la llamó Acolhuacan y la ciudad principal fue Tetzcoco

martes, 20 de septiembre de 2016

Códice Vaticano o Códice Ríos ó Indorum cultus idolatria et mores

FICHA TÉCNICA
Origen:           Mixteco (Puebla y Oaxaca)
Tipo:              Colonial (siglo XVI, 1547-1562)
Material:        Papel europeo
Temática:       Ritual astronómico calendárico
Dueños:          Actualmente en Biblioteca Vaticana. Roma, Italia.

Se cree que es una traducción al italiano de un manuscrito de la colonia española, el  Códice Telleriano-Remensis, atribuido al  fraile Español Pedro de los Ríos, monje dominico que evangelizó  en Oaxaca y Puebla entre 1547 y 1562, y  que escribió comentarios al pie de las ilustraciones en ambos documentos. Se centra en la cultura Tolteca-Chichimeca del Valle de Tehuacan (actual Puebla y Oaxaca). Pudiera ser que su intención fuera presentar el documento, con glosas en italiano, al papa Pío V que pertenecía a su misma orden. Aún que hay quien piensa que fue  escrito algunos años después de la muerte de Rios en Italia (Anders y Jansen 1996, p. 27).

Contiene noticias sobre religión, calendarios  historia de los pueblo nahuas del Centro de México, pero llama la atención que en el manuscrito haya también constantes datos sobre las creencias y costumbres de los pueblos oaxaqueño como el rito de dios Cocijo, deidad zapoteca de la lluvia; las costumbres funerarias entre mixtecos y zapotecos, y vestimentas de los reyes zapotecos.

“En 1566 el códice ya se encontraba en Roma, pues el prefecto de la Biblioteca Vaticana, el cardenal Marco Antonio Amulio, hizo copiar algunas figuras del documento. Varios testimonios tempranos dejan constancia de que el códice ya se encontraba en el Vaticano, como el del italiano Michel Mercati, quien menciona la existencia de los libros jeroglíficos mexicanos en su obra Gli Obelischi di Roma (Los obeliscos de Roma), publicada en 1589. La cita acerca de un segundo documento mexicano hace pensar que se trata del llamado Códice Vaticano 3773 o Vaticano B, manuscrito de origen prehispánico que llegó a la Biblioteca Vaticana en fecha también temprana.” (Hermann Lejarazu, Manuel, 2010)

Se encuentra catalogado en los inventarios Vaticanos alrededor de 1600, en los que se asentó con el nombre de Indorum cultus, idolatria et mores (Culto, idolatría y costumbres de los indios). Pero parece que poco antes de esta fecha el jesuita Joseph de Acosta accedio al manuscrito, pues en su obra Historia natural y moral de las Indias, publicada en 1590, Acosta hace referencia al códice:

“Así esta todo hoy día pintado en los Anales Mexicanos, cuyo libro tienen en Roma, y está puesto en la sacra biblioteca o librería vaticana, donde un padre de nuestra compañía que ha venido de México, vio esta y las demás historias, y las declaraba el bibliotecario de su Santidad, que en extremo gustaba de entender aquel libro que jamás había podido entender” (Acosta 1962, p. 354) El jesuita al que se refiere Acosta pudo haber sido Pedro Díaz, o  Pedro de Hortigosa, quienes estuvieron en Roma entre 1578 y 1584, respectivamente.

Durante el siglo XVIII y XIX, el documento fue estudiado por diferentes especialistas, como el también jesuita José Lino Fábrega y el alemán Alexander von Humboldt.


Conformado por 101 páginas de papel europeo, doblado en acordeón. Y  actualmente se ubica en la Biblioteca Vaticana, (Roma) conocido también como Códice Vaticano A,  Codex Vaticanus A, ó Codex Vaticanus, bajo la signatura 3738.

Referencias.

Acosta, Joseph de (1962) Historia natural y moral de las Indias, edición de Edmundo O Gorman, FCE, México.

Florimond Joseph. (1899). Reproducción Digital y en línea http://pueblosoriginarios.com/meso/valle/azteca/codices/rios/rios.html consultada el 03/05/2014

Hermann Lejarazu, Manuel A. (2010). Códice Vaticano A-Ríos. En: Arqueología Mexicana No. 105

Códice Nutall o Códice Tonindeye o Códice Zouche-Nuttall

FICHA TÉCNICA
Origen:           Mixteco (Oaxaca)
Tipo:              Precolombino (s/f)
Material:        Piel de venado
Temática:       Historia de los orígenes del señorío de Suchixtlán hasta el advenimiento de la segunda dinastía de Teozacoalco, abarca desde el siglo X hasta el XIV - Histórico genealógico

Dueños:          John Temple Leader (Italiano) - Robert Curzon, cuarto barón Zouche (Ingles) - Actualmente en Museo Británico, Inglaterra.

Uno de los seis documentos mixtecos de tradición prehispánica que sobrevivieron a la conquista española. En uno de sus lados registra la vida de Iya Nacuaa Teyusi Ñaña (gobernante mixteca del siglo XI). Y en el otro habla sobre la dinastía de Tilantongo y Teozacoalco. Conformado por diez y seis tiras de piel unidas que forman un documento de más de once metros de largo, compuesto por 47 láminas. Es posible que la primera etapa de elaboración se realizara en Tilantongo (principal centro político de la Mixteca Alta durante el Posclásico mesoamericano); y la segunda fuese realizada en Teozacoalco (área montañosa de 30 por 70 km. cerca del pueblo de San Pedro Teozacoalco en la Mixteca Alta).

El documento fue identificado por primera vez en 1854 en el convento dominico de San Marcos en Florencia, Italia, cuando “fue visto en este lugar por el joven historiador Pasquale Villari, en el momento en que durante una reunión el bibliotecario del monasterio lo sacó para mostrarlo.” (Hermann Lejarazu 2006 - Lado 1)  Más tarde vendido a John Temple Leader (rico y prominente político inglés, quien residía también en Florencia en el tiempo de Villari) quien posteriormente se lo obsequió a su amigo Robert Curzon, cuarto barón Zouche; que tenía una buena colección de libros y antigüedades en Parham, condado de Sussex, Inglaterra. “En una serie de cartas entre Leader y Curzon (encontradas por Nancy Troike en una investigación) se menciona que el códice salió de Italia en un paquete a través de los envíos de la Misión Británica en Florencia. En esas cartas, Leader cuenta cómo Curzon pudo recoger el códice en la oficina internacional en Londres e inmediatamente lo llevó a su biblioteca en Parham. En su catálogo personal, Curzon escribió una breve descripción acerca de los colores, dimensiones y estilos que él mismo reconoció en el códice, y aunque si bien no forman parte de un estudio más amplio, al menos conforman una primera descripción del manuscrito. El barón Zouche murió en 1873 y el códice, junto con toda su colección, fue heredado por su hijo Robert Nathaniel George Curzon. El nuevo barón, sin embargo, se vio envuelto en una serie de dificultades que lo llevaron, en 1876, a depositar la colección de su padre en el Museo Británico de Londres.” (Hermann Lejarazu 2006 Lado 2).

A finales de 1800 y principio de 1900, Zelia Nuttall (investigadora norteamericana ) obtuvo permiso de Robert Nathaniel Cecil George Curzon, 15° barón de Zouche (hijo de Robert Curzon, cuarto barón Zouche),  para estudiarlo y publicarlo. La primera edición facsimilar del documento fue publicada bajo los auspicios del Museo Peabody de la Universidad de Harvard, el director del Museo Peabody le dio el nombre de Nutall, en honor de la investigadora. Como dato curioso está el hecho, de que la norteamericana clasificó al códice como si fuese de procedencia mexica pensando que había formado parte de los regalos enviados por Cortés a Carlos V en 1519.

En realidad se piensa que posiblemente un fraile dominico llevó el documento al monasterio de San Marco a principios del siglo XIX.

En la actualidad se encuentra en la colección del Museo Británico desde 1917, fecha en la que murió Darea Curzon, hermana de Robert Nathaniel y última poseedora de la colección. (Stén, María, 1970)


Referencias.

Alavez Chávez, Raúl (1997) Ñayiu Xindeku nuu Ndaa Vico Nuu. Los habitantes del lugar de las nubes, México, CIESAS, Instituto Oaxaqueño de las Culturas.

Hermann Lejarazu, Manuel A. (2006) Códice Nuttall. Lado 1: la vida de 8 Venado. En: Arqueología Mexicana, edición especial 23.

Hermann Lejarazu, Manuel A. (2006) Códice Nuttall. Lado 2: La Historia de Tilantongo y Teozacoalco. En: Arqueología Mexicana, edición especial 23.

Stén, María (1970) Historia desconocida de los códices mexicanos En: Revista de la universidad. Volumen XXIV, números 5-6/enero-febrero

martes, 13 de septiembre de 2016

Códice Mendoza o Códice Mendocino

FICHA TÉCNICA
Origen:           Nueva España (Mexica)
Tipo:              Colonial (siglo XVI. 1540?)
Material:        Papel europeo
Temática:       Narra la historia oficial de los mexicas de 1325 a 1521 y pasajes sobre la vida cotidiana - Histórico genealógico
Dueños:          André Thévet (Francia) - Richard Hakluyt (Francia) - Actualmente en Blioteca  Bodleiana de la Universidad de Oxford , Inglaterra

Originalmente el códice fue concebido en el formato antiguo a manera de biombo, pero fue reconstruido y se le agregaron notas para que el rey de España pudiera comprender su significado, por lo que posiblemente perdió parte de su valor documental; quedó constituido por 71 hojas, con filigrana de manufactura europea, encuadernadas hacia el siglo XVIII, dividido en tres partes. Narra la historia oficial de los mexicas de 1325 a 1521; los grupos sometidos al dominio mexica y sus tributaciones y aspectos de la vida cotidiana.

Debe su nombre al hecho de que fue encargado por el primer virrey de la Nueva España Antonio de Mendoza (1535 a 1550) para enviar al Rey Carlos I, información sobre el pueblo mexica. Probablemente sus fuentes sean varios códices originales copiados por los tlacuilos. Jerónimo López conquistador español, menciona que había visto que el pintor indígena de nombre Francisco Gualpuyogualcal tenía un “libro con cubiertas de pergamino”,  posiblemente haciendo referencia a este documento.

El códice partió de Veracruz en 1549 a España pero en el trayecto el barco en que viajaba fue apresado por piratas franceses, y durante un tiempo nada se sabe de sus propietarios, hasta que fue adquirido por el cosmógrafo del rey francés André Thévet (quien le agregó su firma en cinco lugares). Tras su muerte lo compró el geógrafo y embajador inglés Richard Hakluyt, quien lo llevó a Londres. Algún tiempo después de 1616 se pasó a Samuel Compra, y luego a su hijo, y luego a John Selden

Pasó por varias manos hasta que fue legado a la biblioteca de consulta Bodleiana de la Universidad de Oxford, donde se encuentra ahora.



Recientemente el INAH puso a disposición del público en general una app para el estudio y difusión del Códice Mendoza. La edición bilingüe y gratuita está disponible en la web: www.codicemendoza.inah.gob.mx y en versión móvil a través de la tienda de iTunes, para todos aquellos interesados en los códices mexicanos.

Referencias.

Batalla Rosado, Juan José (2000) El Códice Tudela o Códice del Museo de América y el Grupo Magliabechiano. Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid,

Batalla Rosado, Juan José (2010) La importancia del Códice Tudela y la escasa validez del Códice Magliabechiano para el estudio de la religión azteca: el mal llamado Grupo Magliabechiano. En: Anales del Museo de América No.18, p.p. 7-27
Consultado el 5/5/14


Suárez Díez, Lourdes (2008) Elementos de concha en los códices Borbónico y Magliabechi: Análisis etnohistórico de códices y documentos coloniales: 31-45, C. Islas, M.T. Sánchez y L. Suárez (coordinadoras), INAH, México.

martes, 6 de septiembre de 2016

Códice Magliabechiano

FICHA TÉCNICA
Origen:           Nueva España (Mexica)
Tipo:              Colonial (siglo XVI)
Material:        Papel europeo
Temática:       Ritual astronómico calendárico
Dueños:          Antonio Magliabecchi - Actualmente en Biblioteca Nazionale Centrale de Florencia, Italia

Creado durante el siglo XVI en el periodo colonial temprano, es un documento religioso de 92 páginas que componen un glosario de elementos religiosos y cosmológicos, mostrando los nombres de los 20 días del tonalpohualli (libro de los días) - calendario religioso de 18 meses que forma parte del ciclo de 52 años mexica.

imagen del juego facsímil del Códice Magliabechiano
Creado por tlatoanis mexicas en papel europeo con pictogramas y textos en español, muestra algunas deidades, ciertos ritos y vestidos, así como creencias cosmológicas mexicas.

Algunos estudiosos consideran que se trata de un documento que no es válido para el estudio de la cultura azteca en general y para su sistema religioso en particular “las imágenes que contiene el Códice Magliabechiano son una copia del Códice Ritos y Costumbres que a su vez son copia del Libro de figuras, que también es copia del Códice Tudela” (Batalla 2000) Por lo que es posible pensar que las imágenes fueron sufriendo una suerte de degradación cultural en los diferentes documentos, lo que podría conducir a los estudiosos a algunos errores de interpretación. Algunos otros investigadores creen que este deriva de otro más antiguo del que no se tiene más datos “Pertenece a un grupo de ocho documentos agrupados bajo el nombre de Magliabechiano, y parece ser la copia más exacta del Prototipo, del cual todos derivan” (Suárez 2008: 33)

Toma su nombre en honor a Antonio Magliabecchi, archivista, coleccionista y bibliófilo italiano del siglo XVII. En un afortunado evento, la arqueóloga Zelia Nuttall encontró este documento en enero de 1890 en la bilioteca en donde se encuentra actualmente en la colección de la Biblioteca Nazionale Centrale de Florencia, Italia.

Referencias.
  
Batalla Rosado, Juan José (2000) El Códice Tudela o Códice del Museo de América y el Grupo Magliabechiano. Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid,

Batalla Rosado, Juan José (2010) La importancia del Códice Tudela y la escasa validez del Códice Magliabechiano para el estudio de la religión azteca: el mal llamado Grupo Magliabechiano. En: Anales del Museo de América No.18, p.p. 7-27
Consultado el 5/5/14


Suárez Díez, Lourdes (2008) Elementos de concha en los códices Borbónico y Magliabechi: Análisis etnohistórico de códices y documentos coloniales: 31-45, C. Islas, M.T. Sánchez y L. Suárez (coordinadoras), INAH, México.